Aún sigue siendo Martes 16 de Febrero y todavía ando en el bus, tan solo son las 8pm ósea llevo exactamente 7 horas viajando, cenamos un estafado de pollo y el trip hasta ahora no ha sido muy cansado. Acabo de terminar de leer “Pudor” de Santiago Roncagliolo gracias al primo, un libro entretenido a cerca de una familia peruana de clase media, aunque a mi parecer nunca llegara a ser un best-seller no es nada aburrido. Ahora ando leyendo “El susurro de la mujer ballena” de Alonso Cueto que también es parte de la biblioteca de mi primo, paralelamente andamos escuchando (un auricular cada uno) música de todo tipo desde La Mente hasta Queen y pasando por los covers de Glee.
...
Aprovechando el tiempo al máximo y con algunas paradas fugases ya anocheció, vimos el sunset a través de las ventanas y saque la laptop para escribir como vamos hasta ahora, así que seguiré con mi lectura hasta que llegue la hora de dormir.
Pequeña anécdota: mi papá se marió, fue a buscar pastillas y casi lo deja el bus ¡pobre!.
...
Son las 3:45 am, todos duermen en el bus, algunos ronquidos que felizmente no son lo suficientemente fuertes como para despertarme…aunque se me quitó el sueño y prendo un rato la laptop. Pusieron una película, que según mi primo era muy triste y como buenos masoquistas decidimos verla. Triste me pareció poco lloré los últimos 45 minutos sin hacer ruido aprovechando la oscuridad, tampoco quería parecer una Maria Magdalena. La pela se llamaba Hachi o Hashiko, era sobre un perro de raza japonesa que encuentra un hombre y se lo queda ja, y es que en verdad la relación entre los dos es muy linda muy estrecha tanto que Hachi no se quiere separar de él; lo acompaña todos los días a que tome el tren hacia el trabajo y luego Hachi regresa a casa, ya por la tarde presiente la hora de llegada y regresa a la estación de tren a esperarlo en la puerta y recibirlo con un abrazo(si los perros también abrazan)… es tan tierno que todos en la estación lo conocen y se asombran de su fidelidad, esto se vuelve un ritual diario. Hasta que un día Hachi se comporta extraño no quiere que Parker su dueño vaya al trabajo, pretende jugar con él a la pelota cosa que nunca había hecho, Parker se sorprende mucho pero igual va a trabajar. Parker muere ese día de un paro cardiaco y Hachi regresa a esperarlo a la estación de trenes como de costumbre pero se hace de noche y nunca llega, la hija de Parker decide llevarlo a casa pero al verlo sufrir tanto por querer regresar a la estación lo libera, el perro vive en la estacion por mucho tiempo y sigue esperando a su dueño en la misma puerta día tras día debajo de la lluvia, nieve o sol…soñando que algún día regresará y podrá darle una brazo...hasta que un día Hachi muere en el mismo lugar donde esperaba a su dueño…este es un caso real en Japón y hasta existe una estatua en ese mismo lugar.
Me partió el corazón y me imagino que los que tienen animales se sentirán mas identificados aún, como Peter mi primo que por cierto me acabo de enterar hoy que Stocky su perro había muerto envenenado hace 2 semanas. Pobre, lloró mucho me imagino que recordando a su buen amigo Stocky que lo acompaño tantos años; y yo recordando a mi primer perro, la familia entera estuvo de luto muchos días cuando él nos falto y es que era un miembro más, es increíble lo mucho que se puede llegar a querer a un animalito.
Trataré de dormir un poco…
...
Aprovechando el tiempo al máximo y con algunas paradas fugases ya anocheció, vimos el sunset a través de las ventanas y saque la laptop para escribir como vamos hasta ahora, así que seguiré con mi lectura hasta que llegue la hora de dormir.
Pequeña anécdota: mi papá se marió, fue a buscar pastillas y casi lo deja el bus ¡pobre!.
...
Son las 3:45 am, todos duermen en el bus, algunos ronquidos que felizmente no son lo suficientemente fuertes como para despertarme…aunque se me quitó el sueño y prendo un rato la laptop. Pusieron una película, que según mi primo era muy triste y como buenos masoquistas decidimos verla. Triste me pareció poco lloré los últimos 45 minutos sin hacer ruido aprovechando la oscuridad, tampoco quería parecer una Maria Magdalena. La pela se llamaba Hachi o Hashiko, era sobre un perro de raza japonesa que encuentra un hombre y se lo queda ja, y es que en verdad la relación entre los dos es muy linda muy estrecha tanto que Hachi no se quiere separar de él; lo acompaña todos los días a que tome el tren hacia el trabajo y luego Hachi regresa a casa, ya por la tarde presiente la hora de llegada y regresa a la estación de tren a esperarlo en la puerta y recibirlo con un abrazo(si los perros también abrazan)… es tan tierno que todos en la estación lo conocen y se asombran de su fidelidad, esto se vuelve un ritual diario. Hasta que un día Hachi se comporta extraño no quiere que Parker su dueño vaya al trabajo, pretende jugar con él a la pelota cosa que nunca había hecho, Parker se sorprende mucho pero igual va a trabajar. Parker muere ese día de un paro cardiaco y Hachi regresa a esperarlo a la estación de trenes como de costumbre pero se hace de noche y nunca llega, la hija de Parker decide llevarlo a casa pero al verlo sufrir tanto por querer regresar a la estación lo libera, el perro vive en la estacion por mucho tiempo y sigue esperando a su dueño en la misma puerta día tras día debajo de la lluvia, nieve o sol…soñando que algún día regresará y podrá darle una brazo...hasta que un día Hachi muere en el mismo lugar donde esperaba a su dueño…este es un caso real en Japón y hasta existe una estatua en ese mismo lugar.
Me partió el corazón y me imagino que los que tienen animales se sentirán mas identificados aún, como Peter mi primo que por cierto me acabo de enterar hoy que Stocky su perro había muerto envenenado hace 2 semanas. Pobre, lloró mucho me imagino que recordando a su buen amigo Stocky que lo acompaño tantos años; y yo recordando a mi primer perro, la familia entera estuvo de luto muchos días cuando él nos falto y es que era un miembro más, es increíble lo mucho que se puede llegar a querer a un animalito.
Trataré de dormir un poco…
