La vida es una sola, y la vida al lado de la persona que amo debería ser única, feliz y maravillosa. Andar sumergida en el mismo lodo sin poder salir aún a pesar del tiempo y de todos los cambios en mi personalidad todavía me sorprende. Es verdad que ya la niña asustadiza y sin rumbo ya creció, maduró, la vida la golpeó muchas veces y tuvo que dejar las ilusiones y los caprichitos de lado; pero aún no encuentra el rumbo, ahora ya no permite que los problemas la trastornen, ni se permite caer en el abismo de la depresión, sabe manejar mejor sus emociones, reprimir las lágrimas, y el coraje que puede llegar a sentir, ya no deja su corazón a su libre albedrio y aprendió a pensar dos veces las cosas pero todavía no logra dominar sus impulsos. Y que es lo que busco, que es lo que sueño, que es lo que a mi parecer me haría feliz, cumplir mis metas a corto plazo y principalmente disfrutar de cada cosa de la vida con esa personita especial a mi lado, la que me aliente a seguir adelante, la que seque mis lágrimas y me abrase cuando lo único que necesite sea llorar, que aguante mis berrinches por el solo hecho de amarme, que me sorprenda con cada detalle y por sobre todo me haga sentir amada. A cambio de esa felicidad perpetua le ofrezco ser mejor cada día exclusivamente para él, apoyarlo en todo sus sueños y metas, celebrar sus triunfos y ayudarlo en sus caídas, amar a su familia como lo amo a él, compartir cada momento maravilloso en la vida con él a mi lado, despertarme con su imagen por las mañanas, y que sea mi motivación de cada día, sentir que es mi complemento y el mejor regalo que pudieron haberme dado.
Lejos de tanto sueño absurdo y cursilería que quizás en alguna época de mi vida pudo funcionar y si lo hizo lo tuve, tuve un sueño del cual no quería despertar y que parecía perfecto hasta que por decisión propia decidí dejarlo para buscar uno nuevo, uno mejor del que tenia ya que ciegamente creía que si el sueño anterior fue tan bello los que venían deberían ser más bellos aún y en versión mejorada. Pero me sucedió lo que le vendría a suceder después a muchas muchachitas ingenuas, vislumbre a lo lejos en un par de minutos un posible sueño nuevo más real que el primero y todo apuntaba que iba a ser maravillosamente eterno. Y es que solo vi el exterior los primeros minutos, la caratula del libro que prometía una adicción sin igual. Lamentablemente con el tiempo, la careta calló pero seguramente como luego le vino a pasar a muchas ya era tarde para retroceder, lo más fácil era tomar las cosas con calma y tratar de arreglar un poco las cosas, el primer paso fue el silencio, sufrir en mudez por el corazón herido, nunca reclamar ni lloriquear quizás la hipersensible eras tú porque al parecer a él no le parecía mala ninguna acción. Luego que el silencio se hizo imposible, surgió la pena, tratar de llegar al corazón del ser amado y explicarle sutilmente que algunos accionares suyos te hacían mucho daño, seguido de la promesa de cambiar todo parecía ir de maravillas. Pero oh sorpresa las personas no cambian solo tratan de ocultar sus defectos, eso lo aprendí luego de muchas decepciones, después de que pensando que por fin había logrado mi objetivo me daba de bruces con la triste verdad, la gente no cambia.
Después que el último de mis caprichitos no dio resultado, solo quedaba la resignación, supe que había perdido millones de oportunidades, una decisión cambió mi vida hasta el momento y no me permite ser feliz completamente. Quizás una decisión también la solucione, la decisión más difícil de todas, la que nunca me he atrevido a tomar hasta el momento ¿Por qué? Por miedo, en el fondo no quiero alejarme de lo que me hace daño; y ¿porque el miedo a alejarme?, porque no quiero estar sola para siempre, pero si ya estuve sola y aprendí a estarlo y a valorar mi tranquilidad sobre todas las cosas; ¿porque no quiero estar sola?, porque quiero tener a alguien a quien amar y que me ame. Pero el punto es que el no es el indicado. Así que todo se resume a decirle adiós, adiós porque nunca fuiste el indicado, porque fuiste una mala decisión que dio comienzo a muchas malas decisiones posteriores, porque necesito cerrar este capítulo, poniéndole fin con lo único que nunca me atreví a hacer decirte adiós. Estoy segura que luego de tomar esta última decisión podré escribir una nueva historia y volver a amar, amar a la persona correcta, y tomar la decisión correcta esta vez.
