Te odio porque con tu amor no me basta, porque lo que llevo
dentro nadie lo calma, porque merecía mucho
más que solo sobras y porque hiciste que pensara que eras el adecuado. Te odio porque
permitiste que te amara a pesar de que jamás serías para mi, porque siento que me destruye el alma imaginarme tus noches, por lo tonta que fui al pensar
que esto tenia una salida. Me odio a mi misma por dejarme caer en este hoyo del
que me cuesta tanto salir, por sentir lo que siento, por no poder arrancarme tu
recuerdo de un solo golpe. Me odio porque aún me pareces bueno, porque creo en lo que sientes por mi, porque todavía recuerdo los buenos momentos y por no
poder odiarte más en este momento.
Te odio porque para mi eres el más cobarde por no
luchar por lo que sientes, porque te niegas a dejarme ir por completo, por lo egoísta
que sueles ser y porque caí lo más profundo que pude caer. Te odio porque no puedes
desaparecer de mi vida solo porque quiero, porque la furia, la frustración y la
pena nadie me la quita. Porque quisiera irme lejos y no volver a saber de ti,
me odio porque volví a caer en algo peor que lo anterior, por lo
idiota que soy para enamorarme, porque nunca me mereciste y yo nunca me merecí
a alguien como tú.
Te odio porque así no puedo amarte, te odio porque quiero
hacerlo, porque solo pienso recordar las cosas malas, porque no te creo
que solo fui yo, porque en tus prioridades yo no ocupo los primeros puestos. Porque
me partes el corazón y me haces odiarte y odiarme yo misma por ser tan débil. Te odio porque es mi forma de olvidarte, es mi forma de dejar todo atrás y pensar que hice lo
correcto, que esta fue la mejor decisión; que nunca fuiste para mi, y que soy la
más ilusa de todas. Te odio porque aunque te repitas mil veces que no fue tu intensión
terminaste rompiéndome el corazón y haciéndome más daño del que pudiste imaginar.

