Aunque no te recuerdo muy bien, debido a mi mala memoria, me ayuda revisar un poco de lo que escribía antes, eso dice mucho de mí y de lo que pensaba. Si hubiera podido llegar a ti “mi yo del pasado” esta carta hace algunos años te diría lo siguiente: “No tendrás nada de qué arrepentirte”, debes hacer las cosas tal como las haces, cáete, párate, sacúdete y vuelve a caerte cuantas veces sean necesarias, porque aunque suene trillado hasta el hartazgo, la vida está hecha de altos y bajos. Sé que piensas en tu inseguridad, piensas que quizás nunca cumplas tus sueños, piensas que no naciste con suerte porque no naciste en cuna de oro, ni tienes una personalidad arrolladora, ni eres una belleza amazónica. Pero créeme cuando te digo que aprenderás a quererte tal como eres, aprenderás a amar cada parte de tu cuerpo y cada cicatriz, porque cada una tuvo una razón de ser, porque quizás una de ellas te salvó la vida, aprenderás a ser más segura de ti misma y sabes ¿cómo se logra eso? Con amor, cuando te sientas amada tal como eres, por tu familia y por tu gran amor, te darás cuenta que no hace falta ser como ansías, hace falta ser como tú eres, porque eres única en este mundo, con tus cosas buenas y tus cosas malas, existe una persona en este mundo a la cuál le pareces perfecta. Y eso te digo, es algo maravilloso, eso es un regalo de Dios.
A ti “mi yo del pasado” te digo, que las veces que renegaste de tus padres, fue por tu inmadurez, por tus hormonas, porque es parte de la vida. Después de que pase esa etapa de rebeldía te darás cuenta de la suerte tan grande que tienes de tener a mamá y papá juntos, a tu lado, que sean tus incondicionales, los que nunca jamás te fallarán y nunca jamás te dejarán de amar. Con los años te darás cuenta de la importancia que tiene la familia, lo feliz y tranquilo que está tu corazón cuando te sientes en casa, en tu hogar. Aunque no lo creas con los años dejarás de pelear con ellos y se llevarán bien, porque aunque no se verán todos los días, cuando estén juntos será muy gratificante. Como dice la frase: “Te quiero, pero de lejos”, sucede que cuando dos personas se aman pero no se soportan, es porque sus personalidades no son de lo más compatibles, pero te darás cuenta cuánto lo quieres cuando te alejes de él y cada vez que lo tengas cerca solo tendrás cosas buenas que decirle.
Te digo que cuando estés sola, desesperada y veas tu vida acabarse frente a tus ojos, respires y recuerdes que cuentas con personas que te aman y que estarán contigo en las buenas y en las malas y aunque te cueste salir de fondo, siempre habrá alguien empujándote y sacándote del hoyo. Tu corazón sanará, lentamente, pero sanará, nunca dejes de creer en el amor y nunca hagas nada que no quieres que te hagan, todo da vueltas y tú lo aprenderás con la experiencia.
No te enterques, si algo no es para ti, es porque así tiene que ser y porque vendrá algo mejor. Sí ya sé, todos dicen eso, pero aunque no lo creas luego el tiempo me dará la razón. Ayer una compañera me dijo “a veces pienso que no debí cambiarme de trabajo, pero si no hubiera sido así, no hubiera tenido mi hijo” y como te digo, las cosas pasan por algo.
A ti niña tonta e inmadura te digo, aprende todo lo que puedas, aprende de mamá, aprende de papá, aprende de los demás, que hasta la cosa más pequeña te servirá en un futuro cuando no tengas nada alrededor más que tu poco conocimiento de la vida. Escucha a tus padres, aunque te irrite y te enoje, escúchalos sin responder, algo de todo lo que te digan te servirá en un futuro, aunque creas que todo lo que dicen no tiene sentido.
No te quejes del dolor, piense que ese dolor te prepara para cuando lleguen momentos difíciles, momentos como la pérdida de un ser querido, no tengas miedo, no seas egoísta, solo tú puedes controlar cómo te sientes, solo tú puedes controlar si deprimirte o sacar fuerzas pensando en cosas positivas.
Como último consejo te digo, piensa las cosas antes de hacerlas, piensa si vale la pena o si ganas algo con ello, pero sobre todas las cosas amate, ese es el secreto, amate tanto que siempre busca lo mejor para ti. Tú eres lo más importante, ahora, mañana y siempre.
- “Tu yo futuro” que no se arrepiente de nada de lo que tú hiciste.
