Y cuando estaba muy acurrucada y cómoda, cuando no quería abrir los ojos y despertar; la vida me sacó de mi zona de confort de un empujón. El despertar fue duro, frío, ya no estaba en mi suave cama, ahora me encontraba en una habitación fría, triste, desconocida. Cuantas veces la vida te da un sacudón y es ahí cuando debes sacar fuerza de donde puedas, porque nunca estás preparado.
Así en poco tiempo debes aprender a como reconstruir las partes que quedaron de ti, habrán días malos y días buenos, aprenderás cuales son las cosas que te hacen bien, aprenderás a ser positivo y descubrirás que la vida te dio una oportunidad de aprender:
- Descubrir que nunca terminas de conocer a una persona, ni siquiera a ti mismo, siempre descubrirás algo nuevo en ti y en los demás.
- Aprender que la herramienta más bella y maravillosa, es la comunicación, el poder expresar sentimientos y pensamientos, a través de gestos, palabras, sonidos y acciones.
- Aprender que el primer paso hacia la felicidad es conocerte a ti mismo, amarte cómo eres y tratar de ser mejor persona cada día. Nunca te canses de buscar ser mejor.
- Aprender a ordenar mis prioridades y luego ordenar mi vida, de acuerdo a dichas prioridades: Dios, yo, mi esposo, mi familia y mi trabajo.
- Aprendí que puedo dominar mis pensamientos positivos y negativos y no dejar que ellos me dominen a mí.
- Aprendí a ver primero lo bueno de las personas y luego lo negativo.
- Aprendí a expresar los sentimientos negativos que ciertas personas me hacen sentir, sin juzgar o atacar, sino de manera constructiva.
- Aprendí que los conflictos no son malos, sino que alimentan las relaciones humanas cuando los sabes manejar.
- Aprendí que escuchar es tan importante como expresar tus sentimientos y que debo estar atenta a los sentimientos y preocupaciones de los demás.
- Descubrí que existen personas con mucha maldad en el mundo, que muchas veces no podremos evitar, pero que podemos luchar contra ellos si tenemos la suficiente fortaleza.
- Aprendí que Dios hace las cosas por algo y que todo los bueno y malo que nos sucede tiene una razón de ser.
- Aprendí a trazar una línea, a no sufrir por el pasado sino a alegrarme por todo lo bueno que está por venir.
- Aprendí que es importante estar rodeados de personas que piensen positivamente y alejarte de las personas que te hacen retroceder.
- Aprendí a dejar el orgullo de lado y a pedir ayuda cuando la necesite, porque a veces nosotros solos no somos capaces de todo y es bueno rodearte de personas con experiencia.
- Aprendí a mostrar mis sentimientos a las personas que lo sepan valorar.
- Descubrí el sentimiento maravilloso de ayudar a alguien que aprecias.
- Descubrí que no soy perfecta, que tengo errores, pero existen personas que me aman como soy.
- Aprendí que nadie me puede definir, que solo yo tomo las decisiones de mis actos y que debo aceptar las consecuencias.