Cierro los ojos y recuerdo ese gran día, aún no te conocía pero escuchaba tu llanto y yo lloraba también y eran lágrimas de felicidad, te escuchaba sana y fuerte, imponente. Sabía que papito estaba contigo y mi corazón iba a mil por hora, no quería sucumbir a la anestesia, no pensaba dormir, solo quería verte y saber que estabas bien. Eras increíble, grande, bella, sana y yo era la mujer más feliz del mundo.
Recuerdo tus manitas pequeñitas con dedos muy largos y unas uñitas delgaditas. Tan pequeña, tan frágil. Solo dormías, comías y te cambiábamos el pañal. Por momentos me deleitabas con una sonrisa mientras dormías, nos moríamos por cambiarte el pañal, por bañarte, todo lo que habíamos aprendido teóricamente por fin lo pondríamos en práctica. Fueron meses duros, durazos, pero todo pasó y cada día disfrutamos más y más de ti, de lo linda que te estás poniendo.
Cada fin de semana contigo es alucinante, eres increíble, nos sorprendes con tus grandes logros y somos tus fans, siempre lo seremos. Eres tan inteligente, tan bella y sí que tienes un carácter y no eres una bebé fácil ¡pero te amamos por ello! Te amamos con toda tu personalidad, con todo tu esplendor. Nos sorprendiste con tus vueltas, de espalda a quedar de panzita y te encanta, hasta dormida te das vueltitas. Ya no quieres estar hechada porque la vida se ve mejor sentada y ya sabes sentarte sola, sin ayuda, eres tan fuerte que creo que tienes músculos mi niña, rompes las hojas de las revistas con una facilidad. Y ahora ya rampeas hechada de espaldas como una experta, te deslizas por toda la cama en un santiamén, tu abuelito dice que pareces un comando del ejército. Este fin, te compramos tu pandereta y la amaste, no querías soltarla, te enseñamos como tocarla y aprendiste al toque. Y como ha cambiado tu sueño mi niña, ¡ya sabes dormirte sola! Cuando despiertas en las madrugadas por tu tetita, ya no tenemos que pasearte con medio ojo abierto, ahora das muchas vueltas en la cama, tanto así que tengo que abrazarte para contenerte, pero finalmente te duermes solita. Hoy papá te hecho en la cama media cansadita y luego de moverte mucho, te dormiste sola, hasta te acomodaste rodando para quedar boca abajo y seguir durmiendo, ¿Cómo pasó eso?. Cada día nos sorprendes más, ahora también juegas sola, sentadita con tus juguetes, mientras nos miras hacer las cosas en casa. Todo esto solo significa algo, que estás creciendo, que poco a poco te vuelves más independiente y eso me da pena pero también me llena de felicidad y de orgullo. Te desarrollas muy bien y eso me dice que lo estamos haciendo bien, que somos buenos papitos y gracias a tus abuelitos que te quieren tanto y te cuidan, eres una niña maravillosa. Te amamos demasiado.