Soñé con el color de las flores que recibí, el olor de la comida recién servida, el sonido de tu voz, tu risa al despertar y tu beso en la frente que tanto me gusta.
Soñé con tomarte de la mano mientras caminamos por el malecón, con tu abrazo mientras que la noche nos sorprendía, las fotos que amo y la belleza del cielo de verano que se va.
Soñé con mirar la lluvia caer a través de tu balcón, contigo a mi lado para darme calor, soñé con la comodidad de aquél sillón, con las películas a medias, con travesuras bajo las sábanas, con las conversaciones en aquella calle, con los besos bajo los árboles y con las hojas caer.
Soñé con la ropa perdida, con escapar de la multitud, con los viajes improvisados, soñé con los besos robados, con el primer “te amo” y con mi corazón a punto de estallar.
Soñé con tus manos rompiéndolo todo, con los libros intercambiados, con aquel paseo a la playa que fue el principio de todo y con mi pequeñita dando de saltos.
Soñé con nuestras escapadas nocturnas, con las cartas nunca entregadas, con la ansiedad con la que esperaba el viernes por la noche, con las llamadas interminables y con las delicias que descubrí a tu lado.
Soñé con dormir en tu pecho, con despertarte con un beso, con la ducha matutina, con las primeras rosas, soñé con tus hermosos ojos y tu risa perfecta.
Soñé con verte sonreír por siempre, con hacerte feliz, con contarte mis más oscuros secretos, con tus palabras dulces que siempre me calman y soñé que me callabas con un beso.
Soñé que el mundo era nuestro, que los demás desaparecían, soñé con los días que podíamos escaparnos, con aquel Cd que grabé y con que nunca pude seguirte el paso de baile.
Soñé con hacer cosas sin pensar, con vivir el día a día, con reírnos al recordar de las que nos salvamos, con gritarle al mundo que estamos enamorados.
Soñé con abrazarte por la espalda, hablarte al odio, con sorprenderte con mis detalles, soñé con consentirte, con ser tu apoyo y sentirme tan segura a tu lado.
Soñé con tocar tu puerta y ver tu cara de sorpresa y alegría, con los sacrificios que hiciste por mí, con tus celos que me vuelven loca, soñé con tus canciones escritas y con las veces que me cantaste al oído.
Soñé con una vida a tu lado, con olvidar el qué dirán, soñé con abrazar a nuestro nuevo “hijo”, con el día que vuelva a verte y que me esperes en el ascensor.
Soñé con secar tus lágrimas en mi pecho, que llorábamos juntos para terminar riendo, con estar contigo en los momentos más importantes, con que te sientas orgulloso de mi.
Soñé con alejarme sin querer, con olvidarte y decirte adiós, con esperar una respuesta, con buscar mi felicidad, soñé con luchar contra mis sentimientos y volver a empezar.
Soñé que éramos felices, que veíamos pasar la vida juntos, que nos sentíamos orgullosos de nuestros logros, que contaba contigo y que descubría un amor nunca antes visto.