Kalumis
Escena 1

"Mientras yo me quedé esperando en el carro, él bajó a abrir la puerta de la casa, un carro estrambótico se cuadró al lado, y luego una camioneta se cuadró delante de nuestro carro, bajaron varios hombre portando ametralladoras, él me ordenó cerrar las puertas y así lo hice mientras el corazón se estrujaba y sentía mi presión bajar, le ordenaron algo mientras yo le hacía señas de que se calme y no reaccione mal, no escuchaba de qué hablaban, destruyeron a balazos la puerta de la casa y vi que hacían lo mismo con la casa contigua. Entraron a la casa y yo no sabía que hacer, me sentía impotente, sentía realmente miedo, ese miedo que te hiela el alma y no por mí sino por él. Lo único que rogaba en mi cabeza era que no le hicieran daño."

Escena 2

"Estoy escondida en la casa, no me vieron entrar, entré en mi habitación y puse el seguro, todo es diferente, se llevaron cosas, revolotearon todo y depositaron costales que no se que contienen, en medio del desorden encontré mi celular, está apagado pero lo puse a cargar, necesito comunicarme con él, sé que lo tienen capturado y también a su familia, no sé que quieren esos hombres. Alguien trató de abrir la puerta, miro a través de un orificio en la puerta. Es un hombre con el cabello largo, desaliñado, sucio, me da miedo, él sabe que hay alguien dentro, sé que si entra me va a hacer daño. Veo que el hombre está preparando un explosivo, sé que puedo morir si el explosivo es lo suficientemente fuerte, ¡no sé donde esconderme o donde protegerme!, decido hacer una especie de trinchera con los costales y me meto en medio, espero mientras me imagino volando en mil pedazos ¿dolerá o será tan rápido que no lo sentiré? Pero no pasa nada, al parecer el explosivo no funcionó."

Escena 3

"Me deslizo a la cocina mientras nadie me ve y encuentro a un niño, debe tener 6 años, el niño tiene un arma ¿qué hace un niño de esa edad con un arma?, le digo que soy su amiga, que quiero hablar, es un morenito lindo, me inspira ternura, le pregunto ¿qué hacen ellos en la casa? ¿qué es lo que quieren?, me dice que ellos son de la FARC, que han tomado las casas de toda la manzana, en busca de comida y un lugar donde dormir."

Foto: unpocodeapositivo.files.wordpress.com
Kalumis
Bienvenido laceado brasilero me salvas la vida hace 3 años y hasta ahora no me defraudas :) El mejor laceador y el pionero es Héctor... me laceo con él hace 3 años y es garantía al 100% les dejo el enlace...Hector Patiño
A alguien le debe de haber costado muuucho trabajo hacer este mural, como para que venga alguien y lo borre  ¿no?.
Muero por unos lentes gatunos... ¿alguien que se apiade de mi y me los regale?. Gracias :)
Entro a mi habitación y esta cosita hermosa me está esperando... 
El sábado nos juntamos con mis hermanos datanoios en un reencuentro de Padre y Señor mio,  preparamos quesadillas, guacamole, tacos de carne, tacos de chorizo, pisco sours. Todo estuvo delicioso porque lo hicimos con mucho amor... además tocamos un par de canciones hasta que no mandaron callar por bulleros. R. se bajó un platillo para variar, pero la noche fue maravillosa ¡Gracias chicos!.
Mi "hermano" R# se fue a NY hace unos meses y me trajo de regalo esta linda polera,  ¡ya nos veremos NY algún día!
El jueves fuimos al cumpleaños sorpresa de un amigo, su novia que también es mi amiga le organizó una  fiesta sorpresa en su casa, hasta con mesero incluido ¿no son lindos? <3.
El motor del BB, mi lógica me dice que si me meto a limpiarlo lo hecho a perder , así que el polvillo en este caso es  justo y necesario, le da un look más chakra chic :)
¡El enchape de la terraza está listo!, sí ya sé que eso de tomarle foto hasta a los focos ¿no es too much? Pero es que cada pequeño detalle de nuestro hogar es un gran logro para nosotros, porque lo hacemos posible con mucho sacrificio y esfuerzo, cada ladrillito nos cuesta sudor y lágrimas (bueno es un decir)...ja.
Kalumis
No quiero ser famosa.
No quiero que me tomen fotos sin maquillaje y critiquen mis ojeras y "arrugas" a los 25 años.
No quiero tener que ir a reuniones, eventos, fiestas y demás, obligada por mi manager.
No quiero tomarme fotos con la gente y plasmar mi firma en un papelito, cuando no tenga ganas.
No quiero que mis logros no sean destacados y que mis pequeños errores sean maximizados, acribillados, incendiados y criticados.
No quiero que la prensa me invente romances, embarazos y traiciones.
No quiero que mi foto aparezca en los diarios y en las revistas.
No quiero no saber si tengo verdaderos amigos o amigos por conveniencia.
No quiero que un ampay falso destruya mi familia.
No quiero salir a escondida a comprar al supermercado.
No quiero ganar dinero fácil y gastarlo en cosas superfluas.
No quiero hacerme cirugías plásticas para agradarle al público.
No quiero destacar por escándalos.
No quiero que me ofrezcan dinero por servicios especiales.
No quiero que me ofrezcan drogas.
No quiero que me cierren las puertas cuando ya no sea joven ni bonita. 
No quiero tener que sonreír siempre y tener que llevarme bien con todos.
No quiero que mi familia sea pública.
No quiero tener que esconderme.
No quiero que me acosen, se obsesionen y me metan un balazo.
No quiero que me trolleen en redes sociales.
No quiero no poder ir al cine.
No quiero que me queden mirando en la calle y cuchicheen cosas a cerca de mí.
No quiero que mis más oscuros secretos se hagan públicos.
No quiero que la gente se cuelgue de mi fama para hacerse conocidos.

No quiero ser famosa, solo quiero ser yo y pasar desapercibida por la vida.

Gracias.



Kalumis
El ciclo de la vida es nacer, crecer, reproducirte y morir. Pero nadie te dice que cuando creces, la vida pasa cada vez más veloz, como si tu reloj interno estuviera en cámara rápida. ¿Solo me pasa a mí?, a partir de los veinte años siento que los años pasan volando, alguien me lo dijo algún día y hoy creo que es realidad. 

El sueño de todos es vivir una vida larga y plena, una vida que valga la pena y sea memorable; al final, la vida es solo una, a menos que creas en la reencarnación. Yo siento que la sociedad te da órdenes, que todo está dicho, que tu vida debe ser como la de todos: "Estudia, saca buenas notas, participa de las actuaciones, elige una carrera que sea rentable, entra a la Universidad, pasa todos los cursos, gana una beca, mantén un buen puntaje, sacrifícate, quémate las pestañas, busca un trabajo, haz la tesis, titúlate, no duermas, esfuérzate, obtén la nota más alta en tu sustentación, busca un mejor trabajo, gana más dinero, destácate, no te duermas en tus laureles, estudia una maestría, ahorra, cómprate un carro, no use la tarjeta de crédito, no comas en la calle, haz deporte, come sano, no gastes dinero, enamórate, comprométete, cómprate un depa, paga los servicios, dale dinero a tus padres, cásate, haz una ceremonia memorable, ten dos hijos (sí dos), busca un trabajo donde paguen más, trabaja más o busca un trabajo adicional, trabaja hasta muy tarde, consigue una nana para que vea a tus hijos, visita a tus padres, gana más dinero, compra más cosas, no te enfermes, haz presupuestos, ahorra para la Universidad de tus hijos, no te enfermes, ve al médico periódicamente, jubílate, sigue trabajando, muere".

¿Te parece conocido todo esto?, parece que la clave de todo esto es el dinero, todos quieren más cosas, quieren disfrutar de las cosas que compra el dinero y luego publicarlo en Facebook para que sus "amigos" lo vean. Necesitas más dinero para lograr tus "sueños" y si no lo consigues, te frustras, te angustias, te siente infeliz. Vivimos en la época en la que esperamos la aprobación de los demás, queremos destacar, ser unos rockstars, ser admirado y envidiado. Yo, a mis 24 años no siento que he llegado lejos, aunque los demás me digan lo contrario, siento que puedo dar mucho más, y peor aún, siento que aún no encuentro mi rumbo, aún no encuentro eso que me haga tan feliz como para dedicarle el resto de mi vida aunque no gane un centavo. 

Aún no encuentro mi razón de ser en este mundo y es que el dinero no es todo ¿verdad? No quiero pensar que estudié mi carrera porque era rentable, no quiero pensar que trabajo en algo que me da dinero pero que no me hace feliz, no quiero imaginarme pasando mi vida entera haciendo algo que no me llena el alma pero sí me llena los bolsillos. ¿Y es que será válido eso de que el fin justifican los medios?, el fin es tener todas esas cosas materiales que nos hacen sentir normales, entiéndase por el depa, el carro, el trío movistar, el Smartphone y todas esas cosas que ahora son básicas para poder llevar una vida decente. El ciclo de la vida me está afectando, me niego a escribir mis días tal como la sociedad me lo impone, no quiero meterme a este círculo vicioso, sí vicioso porque cuando ya estás con la hipoteca y las deudas hasta el cuello, ya no te queda nada más que seguir adelante o meterte un balazo.

Ayer me di cuenta de todo esto, hablando con unos amigos, cuatro parejas con los mismos sueños, con la misma vida, con las mismas metas, en la misma búsqueda de cumplir sus "sueños" y es que en realidad ¿son nuestros sueños? ¿O son los sueños de la sociedad? ¿Alguien nos lavó el cerebro?, creo que todos lo hacen, comenzando por mamá, la familia, la sociedad, la publicidad, tus amigos, los bancos, todos están involucrados incluso nosotros mismos.

Hoy me revelo contra todo esto, no tengo que darle explicaciones a la sociedad, de si me caso o me quedo solterona, de si convivo y nunca me caso, de si me caso por civil y no por iglesia, de si trabajo gratis, de si me quedo en mi casa y no trabajo, de si me voy a Máncora a vivir de vender conchitas en la playa, de si me voy a otro país y trabajo de mesera aunque sea Ingeniera, de si no tengo hijos, no quiero deberle nada a nadie ni siquiera al banco, quiero despertar y no tener responsabilidades, quiero no sentirme ansiosa, quiero abrazar a mamá, echarme en su regazo y ser una niña otra vez.


Kalumis
Si llegaste a esa edad en la que todos tus contactos de Facebook cambian de estado a “comprometidos”, “casados” o “tuvo un bebé” es porque se te viene una avalancha de fotos de bodas, anillos y bebés con ropas graciosas. Lo primero que se tiene a la mente si eres mujer es “Ay quiero todo eso y para llevar por favor”, y es que el azúcar se te sube a la cabeza, la bombardeada de fotos de vestidos blancos, tortas hermosas, cupcakes, decoraciones de ensueño hacen que te derritas como una velita, te parece maravilloso, tu sueño hecho realidad, todo es muy color de rosa pero no tienes la menor de idea de lo bueno y lo malo de todo eso. 

Tu nuevo vicio es el Pinterest y tienes como mil tableros correctamente organizados desde como decorarás tu depa, de qué color se vestirán tus damas de honor, de en qué pose le tomarás las fotos a tus hijos y mucho más, toda esta información te revienta la cabeza y lo único que haces es pensar ¿Cuánta plata necesito? ¿Contrato una wedding planner o yo puedo sola? ¿A dónde me voy de luna de miel? ¿Cómo se llamarán mis hijos? Pero hay algo que se te escapa que es lo más importante de todo, para casarte, para tener un hogar, para tener hijos, necesitas un enamorado, novio y posterior esposo que quiera exactamente lo mismo que tú, que sea tu alma gemela, que sepa que quiere pasar el resto de la vida contigo. Si no tienes eso, ni sueñes con planear todo lo demás, ¿Qué pasa si ignoras la opinión de tu pareja, porque sabes que te quiere y que hará lo que sea por verte feliz?, pues puede pasar alguna de estas cosas: 

Caso 1: Paquita tiene un año con Tito, pero ya viven juntos, se llevan muy bien, son súper compatibles, pero ella luego de la convivencia se ha vuelto una “mamá pollito” como le dice él, cada día se parece más a su mamá y a las esposas de las películas, Paquita se asusta cada vez que se da cuenta de eso. Paquita quiere todo ordenado y le gusta mandar y organizar todo, ella planea todo al milímetro. Tito ama a Paquita como es, así que a veces se calla y la aguanta, pero Tito la ama un poquito menos cuando ella se vuelve tan maniática. Paquita es muy joven, pero toda la información que ve en la Web la ilusionan y la llevan a pensar que ya es tiempo de la boda, de la casa y de los hijos. Ella habla de eso siempre y Tito la escucha y asiente, sonríe y le dice “si amor, claro”, ella es feliz con eso, con el hecho de que Tito la escuche y le diga “lo que tú quieras, amor”, en el fondo Paquita sabe que a Tito no le ilusionan esas cosas, que él es más realista, es hombre al fin y al cabo. Paquita se molesta por que a él no le ilusionen todas esas cosas que a ella sí, pero en el fondo sabe que él la ama y si ella sigue así como va, va a perder a Tito. Paquita toma una decisión: Irse a vivir con sus papás, seguir con Tito como enamorados, dejar que el tiempo pase y si él le pide que sean novios, recién pensar en casarse y comprarse una casa y todo lo que viene. Sabe que si apresura las cosas luego se arrepentirá de haber arruinado todo. Diagnóstico: Paquita sufre del síndrome “¡quiero todo para ahora!”. 

Caso 2: María sabe lo quiere en la vida, ya tiene 5 años con José y ya han hablado de matrimonio, a ella eso le bastó y sobró para organizar lo de la compra de la casa y la boda, averiguó todo y le dijo a José que solo firme, que ella ya tenía todo listo. Ya compraron la casa, pero todavía no viven juntos, ella maneja los ahorros y ya está organizando la boda, ya tiene fecha y todo lo demás. Pero solo falta un pequeño detalle, todavía él no le pide la mano, pero como José no dijo NO nunca, entonces ella sigue con sus planes, claro que María sabe que José le tiene que pedir la mano tarde o temprano. José ya organizó la pedida de mano, se casan en medio año y ya tienen todo listo, José nunca dice que NO porque ama a María y nada más le importa. Diagnóstico: José tiene el síndrome de “lo que tú digas, mi amor”. 

Caso 3: Ya pasaron 4 años y Pepita quiere ver el anillo en su mano desesperadamente, le manda indirectas a Juanito. Juanito sabe lo que ella quiere, pero no está seguro de si él también quiere eso. Pepita quiere su anillo, total la boda vendrá después eso no importa, pero necesita saber que son “novios” y no solo enamoraditos, es lo mínimo que ella merece después de todo lo que le ha aguantado a Juanito. Juanito le da el anillo para su 4to aniversario, hacen una pedida formal con familias incluidas, mil fotos, publicaciones en Facebook. Al mes Juanito termina con Pepita porque se hace la pichi, porque se acobardó, porque no sabe cómo salirse del compromiso y regresar a que sean solos enamorados. Pepita sufre, pero se recupera después de varios meses y se pone más linda que nunca, Juanito regresa a buscarla porque no la quiere perder pero tiene miedo a “los títulos” así que ahora nadie sabe lo que son. Diagnóstico: Juanito ahora le tiene “fobia al compromiso”. 

Como tarea les dejo que vean la Película: “Sex & The City”, aquí Mr. Big deja a Carrie en el altar, con su vestido de diseñador y su limosina. Luego de que ella sufre y se recupera (viaje a México de por medio), recién se da cuenta que en parte, fue ella la culpable, soñaba con la boda de princesa, y se olvidó de lo más importante: del novio, se obsesionó con la celebración pero no le dio importancia a lo principal, a la unión entre los dos, a fortalecer el lazo de amor y no pensar en las cosas materiales, que luego es lo único que te queda y estas cosas no te llenan el alma.


Kalumis
Desperté el día Sábado temprano y con ganas de que el día sea super productivo, tenía mil cosas que hacer y muy poco tiempo para lograrlo así que agarré el iPad y comencé a elaborar mi plan maestro:

9:00 a.m.   Tomar desayuno, mandar un correo sobre la tesis y alistar mi maletín del gimnasio
10:30 a.m. Recoger mi blusa nueva de la casa de mi amiga
11:30 a.m. Clases de spinning en el gimnasio (siento culpa por no haber ido, mi plataaaaa!!!)
12:30 p.m. Máquina en el gimnasio
2:00 p.m.   Me ducho en el gimnasio
3:00 p.m.   Almuerzo en el gimnasio
3:30 p.m.   Clases de Ingles en el Británico
7:00 p.m.   Cita con el dentista
8:00 p.m.   Hacerme la manicure y pedicure

Ilusa yo, pensé que llegaría a cumplir todo mi plan al pie de la letra, me pegaría una estrellita en la frente y caminaría muy orgullosa diciendo: "las mujeres somos lo máximo, lo tenemos todo fríamente calculado". Sí como no, a las 10:30 a.m. tenía que recoger mi blusa de la casa de mi amiga, pero ella me escribió para decirme que había ido al doctor de urgencia, primer plan cancelado. A las 11: 30 p.m. ya en mi clase de spinning, me comenzaron unos cólicos terribles, ¡bendita hora a la que se le ocurre al amigo Andrés visitarme!. Cambio de planes, me bañé, me cambié y almorzé mucho antes de lo planeado. Como me negué a perder toda mi mañana, novio y yo fuimos al Jockey Plaza en busca de mi outfit de sustentación de tesis, pero nada me gustó y nada me quedó, ¿serían los cólicos?. La cereza del pastel, fue que mi dentista me llamó y me canceló la cita de la noche. No podía con los cólicos, así que decidí que después de ser choteada tantas veces, yo iba a chotear mis clases de ingles, ya que necesitaba cariño, engreimiento y algo calientito (cosa de chicas). Así que nos fuimos a Montalvo en busca de engreimientos y masajitos. Ahí pasamos el resto de la tarde y noche.

Conclusión, no puedo controlarlo todo, ni siquiera mi propio cuerpo ¡caray!. Las cosas no siempre salen como uno quiere, así que es mejor ser espontáneo. A mi me encanta tenerlo todo planeado y calculado al milímetro, me encanta ser perfeccionista en todo lo que hago, creo que las mujeres por naturaleza somos así. 
Pero ya entendí el mensaje, deja que las cosas fluyan y todo irá mejor. Finalmente mi día no fue del todo mal, novio y yo salimos relajados, engreídos y con cambio de look.

Kalumis
Desde que eras un pequeño chinchón de suelo, desde que tenías cinco años o si eras más precoz aún desde los tres años, cuando empezaste el nido, ya andabas soñando con el príncipe azul, con aquel niño al que le jalabas el cabello y luego te echabas a correr; con ese niño que te compartía su leche chocolatada en cajita. Veías tus películas de Disney en VHS unas 80 veces y hasta te sabías las canciones de memoria, soñabas con esperar a tu príncipe azul en una mazmorra y que vendría en su caballo blanco a rescatarte. Para navidad le hacía tu pedido a Papanoel: “Una Barbie novia con su vestido blaaanco y su Ken por favor, porque sino con quien se casa, ni modo que sea una solterona”. Y para Enero ya estabas organizando la boda, poniendo a tus peluches, tu pelona y tus ositos cariñositos como invitados. 

A los doce años, sigues pensando en maripositas y si el chico de tus sueños te lanza una mirada, casi casi caes desmayada y convocas a una reunión de urgencia a tus amiguitas del salón para contarles paso a paso como se desarrolló tan magno evento. A esa edad tiene un amor platónico, sí es platónico porque él nunca se podría enterar de lo que sientes por él porque eso significaría cambiarte de apellido, de teléfono y hasta de casa. Regresas de tus vacaciones de verano y juegas verdad o mentira con tus amigas, para darte cuenta que algunas ya fueron besadas (al menos eso dicen), así que tomas la decisión de que ya es tiempo de que alguien te presente a tu príncipe azul, a tu hada madrina y que te traigan la carroza. ¿Y cómo es tu chico perfecto?, a esa edad tu chico perfecto, es el que te manda cartas, te regala peluches, te envía mensajes con tus amigas, escribe en un árbol tus iniciales y las de él, te cita en un lugar para conversar contigo de cuál es tu hobby favorito, te dice que le gustas, no habla con ninguna chica, excepto tu mejor amiga y para hablarle de ti obviamente.

A los diecisiete años, tu chico perfecto es aquel que sabe bailar, te recoge de la universidad, publica en su estado de Facebook que está en una relación, te escribe mensajitos lindos en tu muro, te manda flores, te lleva al cine, te recoge para ir a una fiesta y te devuelve a la hora, es aquel al que tus papás aceptan, está estudiando en la universidad, es guapo, tiene buen cuerpo, se viste a la moda, le gustan las fotos, le gustan las cosas arriesgadas, practica algún deporte: skate, bicicleta, fútbol, o demás y con eso te basta para que sea el chico de tus sueños. 

Entre los veinte y treinta años, tu príncipe azul cambia radicalmente después de que los hombres te rompieron el corazón, te decepcionaron, uno fue peor que el otro y simplemente llegaste a la conclusión de que no existe el hombre perfecto, que los cuentos de hadas deberían llamarse cuentos chinos, que las películas de Walt Disney son la peor estafa del siglo y las princesitas deber ser unas fumeques y que por eso andan sonriendo y soñando con príncipes. 

Pero sin pensarlos, después de besar muchos sapos, lagartijas e iguanas; llega tu príncipe en su carro negro del año (versión actualizada del caballo blanco), y tú decides arriesgarte nuevamente pero esta vez no te equivocaste, tu hombre perfecto llegó, y digo TU hombre perfecto, porque no es perfecto ante los ojos de todos, es perfecto para TI. No, no es el amor que te ciega y te hace pensar que Christian Grey le queda chiquitito, es que en verdad es tu alma gemela, la mugre de tu uña, la llave de tu cerradura, con sus defectos y virtudes es perfecto para ti.

Todas soñamos con un hombre que sabe lo que quiere, ósea que esté seguro de que te quiere a ti, un hombre que no ponga en peligro su relación hablando con culisueltas en el Facebook y que dé pie a malas interpretaciones. Un hombre que recuerde cada fecha especial y te sorprenda siempre con cosas lindas y cursis, aunque tú le digas que no gaste, que no es necesario. Un hombre que entienda tus sueños y te aliente, que se alegre por tus logros y no que se sienta menos hombre por eso. Un hombre que te trate como una princesa, te abra la puerta del carro, te recoja cuando sales tarde de estudiar, que se preocupe por tu seguridad. Un hombre que comprenda que también quieres pasar un tiempo a solas con tus amigos. Un hombre que no te de motivos para que desconfíes de él, a tal punto que no te moleste que salga a conversar con su mejor amiga. Un hombre que te prepare el desayuno, y que cuando te vea cocinando, quiera ayudarte y así la comida salga más deliciosa aún. Un hombre que te escuche siempre, a pesar de que digas boludez y media. Un hombre que siempre te arranque una sonrisa con sus bromas y que siempre esté de buen humor. Un hombre que sea desordenado como tú, pero que entienda cuando reniegas por el desorden. Un hombre que es tan adorable que hasta cuando está molesto, se ve lindo. Un hombre que sea tu mejor amigo, un excelente amante y un ejemplo de padre. Un hombre que esté dispuesto a mejorar sus hábitos por convicción y no porque es un pisado. Un hombre con carácter, con el que te sientas segura, protegida y que pelee por sus ideas aunque peque de terco. Un hombre dulce y sexy a la vez. Un hombre que te regale zapatos, porque tú los amas. Un hombre que te acompañe de compras y te dé su opinión. Un hombre que deje que lo aconsejes a la hora de vestirse. Un hombre que te ame y te respete sobre todo. Cada una tiene su hombre perfecto, así que si lo encuentras, chápalo y no lo sueltes.