Segundo día:
Hoy lo dejamos solito, solito y el corazón se me hizo bolita. Lo dejamos en un espacio amplio, con sombrita, con agüita y comida, pero igual sentía que le podía pasar algo, aunque no se me ocurría qué porque estaba lo más seguro posible. Papá debía ir a verlo y darle más comida al mediodía, pero se demoró un par de horas y yo me angustiaba conforme pasaban las horas.
Felizmente llegó, le dio su almuerzo y me mandó fotos del gordito.
Quinto día:
Bilbo, me hace renegar, me habían dicho que los bulldogs son testarudos, pero él se lleva el premio mayor, ya probé de todo, pero así como tiene sus momentos de paz y buen comportamiento, también tiene esos momentos de locura en los que quiere destruir todo lo que haya su alrededor, incluyéndome a mí. Hoy probaré otra técnica, porque llamarle la atención y ponerme a pelear con él, solo lo pone más loquito.
2 semanas después:
Logros del día:
- Ya se sienta siempre que le decimos “sit” y le damos su galletita. Eso hace me hace muy feliz.
- Ya da la patita, de vez en cuando, aún seguimos trabajando en eso.
- A veces hace pis en el periodico, a veces no, el truco es hacerlo jugar cerca al periódico después de que tome agua.
- Llora un poquito cuando nos vamos, pero se calma pronto.

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