Kalumis
Hay días que se te olvida lo bueno de vivir, que solo te invaden pensamiento negativo, destructivo, que alimentan tu mal humor y te llevan al fondo muy al fondo. Hoy te vengo a refrescar la memoria, a darte una cachetada y recordarte lo bueno de vivir, lo feliz que puedes ser si tan solo te lo propones, si tan solo tomas el control de tu mente y vida. Acepta tus errores y acepta los errores y debilidades de los demás, inclusive de las personas que amas. Nadie es perfecto, todos tenemos debilidades y lo importantes es aceptarlas y luchar contra ellas y no dejar que estas te dominen y dominen tu vida.

Gracias Padre por el trabajo que tengo, por la salud, por un día más de vida con libre albedrío, donde yo puedo diseñar mi día, mis sentimientos, mis decisiones, mis acciones. Gracias porque me hiciste única en el mundo, porque me amo como soy, me acepto como soy, acepto mis defectos y trato de ser mejor cada día. Gracias por las personas que me rodean, que me enseñan día a día, me llegan palabras de aliento diario y siento que son las palabras que tocan mi corazón y llegan de ti, para dar respuesta a mis preguntas, para calmar mi corazón y mi mente.  Gracias por tener lo suficiente para cumplir mis necesidades y estar cómoda y tranquila, por tener un lugar donde llegar cada noche y sentirme calmada y protegida. Gracias por los padres maravillosos, gracias por darles salud, sabiduría y amor, son lo mejor que puedo tener y aprendí a amarlos con sus virtudes y sus defectos, aprendí a perdonarlos porque sé que me aman. Aprendí a entender, que aunque las personas te amen te pueden dañar, sin querer, te pueden lastimar, pero a pesar de eso, aprendí a amar y aceptar a esas personas como son. No pedirle perfección o condiciones para amarlos, amarlos por las cosas buenas que hay en ellos. Aprender a amar sin ser egoísta, sin esperar solo cosas positivas, amar sin esperar nada a cambio, amar sin razón ni condición.
Aprender a no victimizarme, no llorar sobre el pasado, sino tomar las riendas, dejar las lágrimas, ser fuerte y tomar decisiones. La decisión de dejar todo atrás, sin buscar razones ni justificaciones, dejar atrás las cosas y dar una nueva oportunidad, ayudar a esa persona a luchar contra sus debilidades, buscar las tuyas y también luchar contra ellas, no todo debe ser perfecto, las personas no deben ser perfectas, deben luchar día a día, tener la decisión.
Aprendí a no tirar todo por la borda cuando piense que solo hay problemas, cuando me deje llevar por los sentimientos negativos, recordar lo positivo, poner todo en una balanza y decidir si continuar o no.
Dar una nueva oportunidad no te hace menos, no te hace tonta, te hace compasiva, bondadosa, inteligente y una guerrera. Ayuda a esa persona si tiene la voluntad de cambiar, Dios no quiere que seas la víctima, no quiere que sufras eternamente, quiere que seas feliz, aunque en tu vida haya problemas y tempestades, lo que quiere es que tomes fuerza, aceptación y sigas adelante luchando y pidiéndole ayuda a él.

De nada vale que recuerdes cosas negativas que pasaron y te llenes de sentimientos negativos, ya que no se encontrará nunca una justificación para una mala acción, no encontrarás nunca una razón, las cosas pasaron porque así tuvieron que pasar, aceptación es lo que necesitas, aceptar que pasó, que no se pudo evitar, que simplemente tuvo que pasar, tuvieron que tocar fondo, para recién reflexionar, para recién abrir los ojos, y gracias a Dios los ojos y los corazones se abrieron porque si no, no habría forma de cambiar, de mejorar, de buscar soluciones. Aceptación, es lo que necesitas, no buscar más respuestas que no vas a encontrar, no escarbar en la basura, porque solo encontrarás más basura, abre tu corazón y confía nuevamente, ya tienes las armas, ya tienes la solución, lucha una vez más y si te fallan, vuélvete a levantar más fuerte esta vez y si a pesar de todos los esfuerzos vuelven a caer, podrán volver a evaluar sus posibilidades en el momento, porque esperar lo peor, si eso aún no pasa y no sabes si pasará. Pero basta ya de victimizarte y dejarse llevar hasta el hoyo. 
Kalumis
¿Y si tuvieras el poder de decidir cuándo terminará tu vida?
Cuándo eres joven no le temes a la muerte, solo quieres probar todo en la vida, como cuando vas a un buffet y no quieres quedarte sin probar un poco de cada plato. Cuando eres joven nada te parece suficiente, vives de la adrenalina, el peligro, los sabores nuevos, las nuevas experiencias, quieres que tu vida sea como esa película que te encanta, que tenga un poco de drama, de pasión, de peligro, de cosas prohibidas, de amor, de lágrimas, de cólera y malas palabras, lo quieres todo y en el más corto plazo. Quieres vivir a mil por hora, como si la vida se te fuera a acabar mañana y es que en el fondo sabes que puede ser así y no te importa.
Cuando eres joven, eres egoísta, solo piensas en ti, piensas que nadie te quiere lo suficiente, ni siquiera tus padres. Como la vez cuándo te fuiste de fiesta y te subiste al carro donde tu amigo ebrio estaba al volante, o cuándo tú te sentías tan seguro de tus habilidades que decidiste que claro que podías manejar.

Kalumis
Y cuando estaba muy acurrucada y cómoda, cuando no quería abrir los ojos y despertar; la vida me sacó de mi zona de confort de un empujón. El despertar fue duro, frío, ya no estaba en mi suave cama, ahora me encontraba en una habitación fría, triste, desconocida. Cuantas veces la vida te da un sacudón y es ahí cuando debes sacar fuerza de donde puedas, porque nunca estás preparado.
Así en poco tiempo debes aprender a como reconstruir las partes que quedaron de ti, habrán días malos y días buenos, aprenderás cuales son las cosas que te hacen bien, aprenderás a ser positivo y descubrirás que la vida te dio una oportunidad de aprender:

  • Descubrir que nunca terminas de conocer a una persona, ni siquiera a ti mismo, siempre descubrirás algo nuevo en ti y en los demás.
  • Aprender que la herramienta más bella y maravillosa, es la comunicación, el poder expresar sentimientos y pensamientos, a través de gestos, palabras, sonidos y acciones. 
  • Aprender que el primer paso hacia la felicidad es conocerte a ti mismo, amarte cómo eres y tratar de ser mejor persona cada día. Nunca te canses de buscar ser mejor.
  • Aprender a ordenar mis prioridades y luego ordenar mi vida, de acuerdo a dichas prioridades: Dios, yo, mi esposo, mi familia y mi trabajo.
  • Aprendí que puedo dominar mis pensamientos positivos y negativos y no dejar que ellos me dominen a mí. 
  • Aprendí a ver primero lo bueno de las personas y luego lo negativo. 
  • Aprendí a expresar los sentimientos negativos que ciertas personas me hacen sentir, sin juzgar o atacar, sino de manera constructiva.
  • Aprendí que los conflictos no son malos, sino que alimentan las relaciones humanas cuando los sabes manejar.
  • Aprendí que escuchar es tan importante como expresar tus sentimientos y que debo estar atenta a los sentimientos y preocupaciones de los demás.
  • Descubrí que existen personas con mucha maldad en el mundo, que muchas veces no podremos evitar, pero que podemos luchar contra ellos si tenemos la suficiente fortaleza.
  • Aprendí que Dios hace las cosas por algo y que todo los bueno y malo que nos sucede tiene una razón de ser.
  • Aprendí a trazar una línea, a no sufrir por el pasado sino a alegrarme por todo lo bueno que está por venir.
  • Aprendí que es importante estar rodeados de personas que piensen positivamente y alejarte de las personas que te hacen retroceder.
  • Aprendí a dejar el orgullo de lado y a pedir ayuda cuando la necesite, porque a veces nosotros solos no somos capaces de todo y es bueno rodearte de personas con experiencia.
  • Aprendí a mostrar mis sentimientos a las personas que lo sepan valorar.
  • Descubrí el sentimiento maravilloso de ayudar a alguien que aprecias.
  • Descubrí que no soy perfecta, que tengo errores, pero existen personas que me aman como soy.
  • Aprendí que nadie me puede definir, que solo yo tomo las decisiones de mis actos y que debo aceptar las consecuencias.