Finalmente teníamos que coincidir en lugares por nuestra vida de estudiantes, o tal vez lo buscábamos secretamente, no lo recuerdo pero si recuerdo aquel día que sucedió, sin pensarlo ni siquiera un poco; un beso con sabor a tabaco y peligro, ese peligro que estoy segura nos encanta a los dos. Y algo de esa pequeña temerosa se esfumó desde aquel momento, luego las miradas fueron más intensas y el ambiente entre los dos se torno mas apetitoso.
Pasaron años luego de eso, viajes de por medio y cosas que me cambiaron la vida, cosas que me marcaron y terminaron por dormir a la pequeña ilusionada que vivía dentro mió; no tuvieron nada que ver con él pero simplemente nos alejamos y es que ya nada tenia sentido para mi.
A su lado no sabía como reaccionar porque era todo un misterio que le pasaba por la cabeza, no sabia lo que quería pero sabia que le divertía toda esa situación, en las largas conversaciones que solíamos tener me confesó que dado a un compromiso tan largo no cometía algún tipo de locura como sacar los pies del plato, aún no se si fue verdad pero su forma tan fácil de actuar en ese aspecto me dejaba pensando que no era cierto, ya que era tan fácil para él tentar a su presa.
Luego de un tiempo las conversaciones ya no eran las mismas, se tornaron lejanas pero ya había muchas más cosas que nos unían, alguna que otra ocasión esporádica a la cual terminábamos por sacar provecho, debo agradecerle que con él comprendí que era capaz de volver a comenzar algo sin temor a fracasar, ya lo había intentado antes pero me parecía casi imposible. Simplemente me convencí que no era así que si era capaz, y eso hizo que todo valiera la pena, que valiera la pena toda la confusión que sentía al pensar a que era lo que iba pero tenia claro que aunque el decía que el compromiso que tenia había terminado hace mucho; yo sabia que en realidad no era así, lo sentía todavía ligado a otra persona así que lo tome como lo debía tomar como una experiencia más, algo placentero pero a lo que no me debía acostumbrar ya que no me pertenecía.
Luego de varias visitas secretas, y es que lo que le daba un toque de sabor al asunto era que nadie sabia, que nadie se imaginaba lo que se ocultaba detrás de esas miradas furtivas que me ponían la carne de gallina; yo ya sentía que todo se me podía ir de las manos así que decidí alejarme con preguntas, suposiciones y miles de dudas en la cabeza. Pero todo fue mejor así, en parte no me equivocaba sabia que tenia ataduras más fuertes que las de un simple título, no las entendía pero sabia que existían y yo no podía hacer nada al respecto aunque secretamente quisiera que se arriesgara -solo me alegraba verlo bien -, finalmente tenia agradecerle que me haya abierto los ojos y me haya dejado continuar, agradecerle que me haya hecho sentir tan cómoda porque se que si hubiera intentado responder con alguien más mis dudas nunca hubiera sido igual y quizás todavía seguiría con tormentos en la cabeza. Agradecerle que por fin haya podido responder las tantas preguntas que quedaron en el aire, las que nunca me atreví a preguntar porque sabia que sus respuestas no serian claras. Y si espere sus respuestas tranquilamente sin pedírselas aunque lo había prometido, es porque se que se expresa deliciosamente mediante ese talento que tanto admiro, que tan solo con simples palabras pronunciadas. Aunque queda una pregunta pendiente tal vez la más importante de todas, lástima que probablemente ni siquiera él sepa la respuesta.

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