Finalmente, dejó de existir luego de unas semanas de su partida. Y es que la amistad no era verdadera así como tampoco fueron verdaderos esos días robados a la imaginación y la obligación de que todo fuera perfecto; eso nunca existió ahora solo deseo que sea feliz y que encuentre eso que tanto anhela y que pensó que encontraría en mi, pero si ni siquiera yo misma encuentro mi rumbo como iba a poder ayudar a alguien a encontrar el suyo. Todavía sigo perdida en mi mundo de verdades, mentiras e ilusiones asfixiadas, algún día saldré a flote lo sé, llegará el día que llegue algo que me llene de tanta felicidad y esperanza que simplemente deje todo atrás, que todo lo doloroso se vuelva un recuerdo más del cual aprender y en el que ande con mi sonrisa antigua llena de satisfacción y buscando que los demás también la tengan. Esa era mi meta cuando yo era esa pequeña risueña que ahora veo como si fuera otra, andaba en un pie de la ilusión que ahora hasta parece ridículo pero aunque crecer te vuelva duro, extraño secretamente andar en la luna, lejos de toda la realidad y soñar con el mundo perfecto en el cual el daño no exista y vuelva a ser yo en todo mi esplendor.
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