Es tan complejo que nunca sabes lo que pasará, nunca puedes estar completamente seguro de lo que sientes y de lo que sentirás a lo largo de tu vida, puede ser tu amor de juventud el que tengas al lado, el amor de tu vida, la persona que te marcó y que estuvo más de la mitad de tu existencia apoyándote, escuchándote, aconsejándote, cuidándote, pensando en ti antes que en ella, obligándose a callar, mintiéndose ella misma solo por estar a tu lado. La conociste cuando aún no sabías lo que era el amor verdadero, cuando no sabías lo que era hacer el amor con la persona de quien estás enamorado, cuando no imaginaste sentir tanto amor y querer dar todo por alguien. Pero llegó y se quedó a tu lado por mucho tiempo, fue quien secó tus lágrimas cuando tus seres queridos partieron, fue quien te escuchó renegar por que algo no te salía bien, fue quien te cuidó cuando estuviste enfermo, fue quien te dio los recuerdos más maravillosos y los momentos más románticos, fue tu apoyo y tu fortaleza; tu motivación para seguir adelante, para generarle orgullo, para cumplir tus metas a su lado.
El cariño, la confianza, la complicidad, la amistad, la sinceridad que había entre ustedes se notaba, te sentías tan cómodo a su lado que no podías ver más allá, con ella tenías todo, no necesitabas nada más. Pero el tiempo pasó muy rápido, el tiempo invertido no era suficiente, tu siempre con cara de pocos amigos, el tiempo y la rutina fueron tus peores enemigos. Ella te sigue amando luego de todo lo que pasaron juntos, después de darte dos hijos, después de pasar la mitad de su vida a tu lado. Tú perdiste el interés, buscas algo más, le dices al mundo que no te interesa, pero si buscaras en tu interior te darías cuenta que no puedes vivir sin ella, que si mañana te marcharas, te haría mucha falta, te faltaría una parte de ti mismo, porque ella es parte de ti lo quieras o no. La llaman crisis de los cuarenta, a muchos les pasa, pero quizás necesites vivirlo por ti mismo para que puedas reaccionar, quizás cuando pierdas todo puedas darte cuenta de lo que vale tenerlo todo en la vida y no sonreír, disfrutarlo y agradecerle a Dios por todo lo maravilloso que te ha dado.

Publicar un comentario