Kalumis
Cuenta la historia que cuando era pequeña y veía personas sin hogar en la calle, le pedía a mamá que los lleváramos a casa y lo alimentáramos; y no me movía hasta que ella me explicaba que no podíamos llevarlo porque no podíamos mantenerlo. Cuenta la historia que un día ví un ratón en la calle y yo me estaba acercando a verlo de cerca mientras mi mamá gritaba desesperada, sí también quería llevarlo a casa. Mi mamá me conocía perfectamente y apelaba a mi sentimentalismo cuando se me antojaba algo en la calle, me decía que no le alcanzaba la plata para comprarme esas cosas, que cuando tuviera me compraría y yo amablemente aceptaba. Soy muy sentimental y eso no sé si es una virtud o un defecto, aún me afecta ver personas en la calle a altas alturas de la noche, ver ancianitos, ver niños, pero ahora sé que no todas las personas son sinceras con respecto a su condición.
Aún lloro a moco tendido sin poder controlarlo cuando veo a alguien que amo llorar, lloré al ver a Farfán llorar y ni lo conozco, lloro cuando me molesto mucho y me siento impotente, lloro cuando veo una película triste en la televisión, lloré con el final de Toy Story 3, lloro en las bodas, lloro en las pedidas de mano, lloro cuando me gritan y lloro de alegría.
"Cuando quiero llorar no lloro, y a veces lloro sin querer"
0 Responses

Publicar un comentario