Kalumis
Acomodo el asiento, no necesito un cojín gracias a Dios, me daría mucha vergüenza necesitarlo. Pego tanto el asiento al timón que luego me cuesta salir del auto, pero qué hago si mis piernas kilométricas no llegan a los pedales. Acomodo los espejos y respiro profundamente, comienzo la marcha y empiezo a respirar con dificultad, me sudan las manos, me ponga toda tensa y presiono las manos contra el timón. Mi cuerpo tiembla un poco, cada vez menos, voy perdiendo un poco el miedo y voy ganando un poquito de confianza.
Todo es difícil pero no imposible, es cuestión de practica me dicen todos, mi novio no me va a dejar manejar sola hasta que no me vea completamente capaz, en parte se lo agradezco, me cuida pero creo que hace que yo desconfíe un poco de mis capacidades, todo es psicológico pienso yo, mis padres me han protegido tanto desde pequeña y a pesar de eso no me siento tan cobarde, ahora el me cuida igual o mejor que ellos, pero yo soy capaz de muchas cosas, a pesar de parecer tan pequeña y frágil, ¿me tiré de un puente no? Y lloré pero lo volví a hacer, vencí mis miedos y me oriné en mis pantalones (no literalmente) pero lo hice. Saqué el brevete en una. Sustenté mi título frente a muchas personas y no me quedé callada, hasta saqué excelente. No jalé ni un solo curso en la universidad. Organicé una graduación de 60 personas y no morí en el intento. Sobreviví a un corazón roto, toqué fondo, salí airosa y con mucho amor propio. Todo lo que me he propuesto lo he conseguido, hasta conseguir el novio más maravilloso (un agradecimiento especial al de arriba). ¿Y porque no puedo calmarme y manejar un puto auto?
No tengo ganas pero tengo que seguir el proceso día a día hasta conseguirlo, hasta no sentir que mi corazón se para un segundo, hasta no tener miedo ni imaginarme arroyada por un camión gigante. Me faltan huevos creo yo, manejar en Lima es como meterte en una jungla donde aparecen animales salvajes a cada paso, no sabes cómo van a reaccionar, no sabes si te van a meter el carro o te van a dejar pasar, no sabes si van a parar frente al cartel rojo que lo indica claramente o van a pasar a máxima velocidad, como ese Audi que chocó al costado mío, que quedó hecho mierda y me atacó de nervios. No le leo la mente a los conductores, aún no sé cuándo meterme o dejarlos pasar, habilidad que sí parece tener mi novio, jamás manejaré como él, jamás llegaré de Surco a San Borja en 15 minutos en hora punta, jamás meteré el carro con tanta confianza como él, si quieren llegar rápido mejor no se suban a mi carro, jamás me estacionaré en una como él, el sí tiene huevos, a mí me faltan, ¿los tendré algún día? No lo creo, pero está bien, con un Picanto no me puedo dar las de combi asesina ¿verdad?
Algún día vas a chocar me dice mi jefe, ¡gracias por darme tanta confianza caray!, de solo imaginarme mi carrito chocado se me parte el corazón, ahora entiendo a mi papá cuando compraba un carro, lo sacaba todos los días de la cochera solo para lavarlo o limpiarlo, y luego lo volvía a meter y se subía una combi, solo lo usaba para ocasiones especiales, yo no lo comprendía, hasta ahora. Tampoco hay que exagerar, usaré el carrito, pero con precaución y siempre a la defensiva.
He dicho.
Kalumis
Cuenta la historia que cuando era pequeña y veía personas sin hogar en la calle, le pedía a mamá que los lleváramos a casa y lo alimentáramos; y no me movía hasta que ella me explicaba que no podíamos llevarlo porque no podíamos mantenerlo. Cuenta la historia que un día ví un ratón en la calle y yo me estaba acercando a verlo de cerca mientras mi mamá gritaba desesperada, sí también quería llevarlo a casa. Mi mamá me conocía perfectamente y apelaba a mi sentimentalismo cuando se me antojaba algo en la calle, me decía que no le alcanzaba la plata para comprarme esas cosas, que cuando tuviera me compraría y yo amablemente aceptaba. Soy muy sentimental y eso no sé si es una virtud o un defecto, aún me afecta ver personas en la calle a altas alturas de la noche, ver ancianitos, ver niños, pero ahora sé que no todas las personas son sinceras con respecto a su condición.
Aún lloro a moco tendido sin poder controlarlo cuando veo a alguien que amo llorar, lloré al ver a Farfán llorar y ni lo conozco, lloro cuando me molesto mucho y me siento impotente, lloro cuando veo una película triste en la televisión, lloré con el final de Toy Story 3, lloro en las bodas, lloro en las pedidas de mano, lloro cuando me gritan y lloro de alegría.
"Cuando quiero llorar no lloro, y a veces lloro sin querer"
Kalumis
¿Si o no que el tiempos se pasa volando? Me quejo y me quejo, aunque a veces hay excepciones y quiero que pase más rápido, como cuando necesito dinero y quiero que sea fin de mes prontito para cobrar mi salario bien merecido, o cuando sé que se acerca la fecha del viaje y ya me imagino en bikini mostrando mi cuerpo caribeño (bien blanquiñoso) en el Caribe. Pero la mayoría del tiempo siento que el tiempo se pasa volando, como cuando tengo que entregar mi avance en el trabajo y siento que se me pasó el día entre reuniones y responder correos.  Me siento una vieja, eso es muy cierto, yo creo que mis padres tiene cierta culpa por adelantarme un año en el colegio, siempre mis amigos han sido mayores que yo y siempre me he creído más vieja de lo que soy, “agrandada” me decían. A los 15 ya estaba en primer ciclo de universidad con mi morral rosadito y mis ganchitos, con razón me decían “Hello Kitty”, pero no crean que soy mal agradecida, ¡no! ¡no!, si no fueran por mis sacrosantos padres no estaría a los 24 años titulada y con un trabajo decente. Pero siento que la vida se me pasa, que tengo mil planes y poco tiempo para cumplirlos, tengo una lista interminable de pendientes, que cuando borro algunos me siento con un saco de papas menos en la espalda, ¡pero luego tengo que agregar 5 más!... ¿soy una vieja verdad?.

Ayer salí con mi mejor amiga y su hijito, mi sobrino es un bello, nos fuimos de compras con un bebé de 2 años, que a mí se me cae la baba, pero pensar que ayer estaba con mi mejor amiga en inicial disfrazadas de gitanas y hoy la veo hechas toda una señora casada y con un bebé hermoso, ¡pues me siento una vieja! Y me pongo a pensar en que ya me toca  contribuir con la sobrepoblación mundial. Pero eso de salir a comprar con un bebé es una cosa de locos, mientras miraba el precio de una chompa, el pimpollo ya estaba a 100 metros de distancia y a mí se me salía el corazón, ser madre es toda una responsabilidad y yo no puedo cuidarme ni a mí misma aún. Si  hasta me corto con un papel, ósea con eso te digo todo, creo que me faltan un par de añitos más de entrenamiento. Mi otra mejor amiga se casa en Enero del año que viene, y ya estamos hechas unas viejas planeándolo todo, que el modelo de vestido, que el color de la decoración, pero claro al final es decisión de ella, ósea que fácil no nos hace ni caso, pero nosotras las damas, las más emocionadas.

 A mis 24 años y en contra de todas mis reglas, ya me endeudé con el banco y me siento más vieja aún, porque yo me hago bolas con todo, y pienso y repienso, y considerando todo esto, ya se imaginarán que coticé mi crédito con los principales bancos del país, busqué en Comparabien.com, comparé tasas y eso del prestamo es una competencia entre bancos, ¿a ver quién me da menos tasa? Y me bajaban la tasa cada vez más, yo la más feliz, pero luego me complicaban más la decisión. Hasta que me decidí por el banco que me daba la cuota en soles, porque con eso que el dólar sube y baja, yo iba a soñar todos los días de mi vida con el bendito dólar. Así que ahora ya sé cuánto voy a pagar todos los meses por 5 años, ni un centavo más, ni un centavo menos y todos felices. Ah y me imagino que ya sacaron su línea con respecto al bien, ese es otro cantar, comparar marcas, modelos, precios y COLOR (esa es oootra historia), me tomó un tiempo también, pero hoy estoy contenta con mi decisión, que es lo importante.
Como se habrán dado cuenta, mi reloj interno lleva adelantado un par de añitos, pero mi corazón es la de una niña aún; espero nunca perder eso, espero que los años no me quiten mi cuota de locura, mi entusiasmo por la vida, mis sueños; espero que me siga importando un pepino el que dirán; quizás menos gruñona, quizás un poco más cuidadosa conmigo, quizás con más paciencia y quietud, pero espero nunca perder eso especial que me hacer ser “yo” y por lo cual alguien se enamoró de mi J.

Salud por eso.



Kalumis
Escena 1

"Mientras yo me quedé esperando en el carro, él bajó a abrir la puerta de la casa, un carro estrambótico se cuadró al lado, y luego una camioneta se cuadró delante de nuestro carro, bajaron varios hombre portando ametralladoras, él me ordenó cerrar las puertas y así lo hice mientras el corazón se estrujaba y sentía mi presión bajar, le ordenaron algo mientras yo le hacía señas de que se calme y no reaccione mal, no escuchaba de qué hablaban, destruyeron a balazos la puerta de la casa y vi que hacían lo mismo con la casa contigua. Entraron a la casa y yo no sabía que hacer, me sentía impotente, sentía realmente miedo, ese miedo que te hiela el alma y no por mí sino por él. Lo único que rogaba en mi cabeza era que no le hicieran daño."

Escena 2

"Estoy escondida en la casa, no me vieron entrar, entré en mi habitación y puse el seguro, todo es diferente, se llevaron cosas, revolotearon todo y depositaron costales que no se que contienen, en medio del desorden encontré mi celular, está apagado pero lo puse a cargar, necesito comunicarme con él, sé que lo tienen capturado y también a su familia, no sé que quieren esos hombres. Alguien trató de abrir la puerta, miro a través de un orificio en la puerta. Es un hombre con el cabello largo, desaliñado, sucio, me da miedo, él sabe que hay alguien dentro, sé que si entra me va a hacer daño. Veo que el hombre está preparando un explosivo, sé que puedo morir si el explosivo es lo suficientemente fuerte, ¡no sé donde esconderme o donde protegerme!, decido hacer una especie de trinchera con los costales y me meto en medio, espero mientras me imagino volando en mil pedazos ¿dolerá o será tan rápido que no lo sentiré? Pero no pasa nada, al parecer el explosivo no funcionó."

Escena 3

"Me deslizo a la cocina mientras nadie me ve y encuentro a un niño, debe tener 6 años, el niño tiene un arma ¿qué hace un niño de esa edad con un arma?, le digo que soy su amiga, que quiero hablar, es un morenito lindo, me inspira ternura, le pregunto ¿qué hacen ellos en la casa? ¿qué es lo que quieren?, me dice que ellos son de la FARC, que han tomado las casas de toda la manzana, en busca de comida y un lugar donde dormir."

Foto: unpocodeapositivo.files.wordpress.com
Kalumis
Bienvenido laceado brasilero me salvas la vida hace 3 años y hasta ahora no me defraudas :) El mejor laceador y el pionero es Héctor... me laceo con él hace 3 años y es garantía al 100% les dejo el enlace...Hector Patiño
A alguien le debe de haber costado muuucho trabajo hacer este mural, como para que venga alguien y lo borre  ¿no?.
Muero por unos lentes gatunos... ¿alguien que se apiade de mi y me los regale?. Gracias :)
Entro a mi habitación y esta cosita hermosa me está esperando... 
El sábado nos juntamos con mis hermanos datanoios en un reencuentro de Padre y Señor mio,  preparamos quesadillas, guacamole, tacos de carne, tacos de chorizo, pisco sours. Todo estuvo delicioso porque lo hicimos con mucho amor... además tocamos un par de canciones hasta que no mandaron callar por bulleros. R. se bajó un platillo para variar, pero la noche fue maravillosa ¡Gracias chicos!.
Mi "hermano" R# se fue a NY hace unos meses y me trajo de regalo esta linda polera,  ¡ya nos veremos NY algún día!
El jueves fuimos al cumpleaños sorpresa de un amigo, su novia que también es mi amiga le organizó una  fiesta sorpresa en su casa, hasta con mesero incluido ¿no son lindos? <3.
El motor del BB, mi lógica me dice que si me meto a limpiarlo lo hecho a perder , así que el polvillo en este caso es  justo y necesario, le da un look más chakra chic :)
¡El enchape de la terraza está listo!, sí ya sé que eso de tomarle foto hasta a los focos ¿no es too much? Pero es que cada pequeño detalle de nuestro hogar es un gran logro para nosotros, porque lo hacemos posible con mucho sacrificio y esfuerzo, cada ladrillito nos cuesta sudor y lágrimas (bueno es un decir)...ja.
Kalumis
No quiero ser famosa.
No quiero que me tomen fotos sin maquillaje y critiquen mis ojeras y "arrugas" a los 25 años.
No quiero tener que ir a reuniones, eventos, fiestas y demás, obligada por mi manager.
No quiero tomarme fotos con la gente y plasmar mi firma en un papelito, cuando no tenga ganas.
No quiero que mis logros no sean destacados y que mis pequeños errores sean maximizados, acribillados, incendiados y criticados.
No quiero que la prensa me invente romances, embarazos y traiciones.
No quiero que mi foto aparezca en los diarios y en las revistas.
No quiero no saber si tengo verdaderos amigos o amigos por conveniencia.
No quiero que un ampay falso destruya mi familia.
No quiero salir a escondida a comprar al supermercado.
No quiero ganar dinero fácil y gastarlo en cosas superfluas.
No quiero hacerme cirugías plásticas para agradarle al público.
No quiero destacar por escándalos.
No quiero que me ofrezcan dinero por servicios especiales.
No quiero que me ofrezcan drogas.
No quiero que me cierren las puertas cuando ya no sea joven ni bonita. 
No quiero tener que sonreír siempre y tener que llevarme bien con todos.
No quiero que mi familia sea pública.
No quiero tener que esconderme.
No quiero que me acosen, se obsesionen y me metan un balazo.
No quiero que me trolleen en redes sociales.
No quiero no poder ir al cine.
No quiero que me queden mirando en la calle y cuchicheen cosas a cerca de mí.
No quiero que mis más oscuros secretos se hagan públicos.
No quiero que la gente se cuelgue de mi fama para hacerse conocidos.

No quiero ser famosa, solo quiero ser yo y pasar desapercibida por la vida.

Gracias.



Kalumis
El ciclo de la vida es nacer, crecer, reproducirte y morir. Pero nadie te dice que cuando creces, la vida pasa cada vez más veloz, como si tu reloj interno estuviera en cámara rápida. ¿Solo me pasa a mí?, a partir de los veinte años siento que los años pasan volando, alguien me lo dijo algún día y hoy creo que es realidad. 

El sueño de todos es vivir una vida larga y plena, una vida que valga la pena y sea memorable; al final, la vida es solo una, a menos que creas en la reencarnación. Yo siento que la sociedad te da órdenes, que todo está dicho, que tu vida debe ser como la de todos: "Estudia, saca buenas notas, participa de las actuaciones, elige una carrera que sea rentable, entra a la Universidad, pasa todos los cursos, gana una beca, mantén un buen puntaje, sacrifícate, quémate las pestañas, busca un trabajo, haz la tesis, titúlate, no duermas, esfuérzate, obtén la nota más alta en tu sustentación, busca un mejor trabajo, gana más dinero, destácate, no te duermas en tus laureles, estudia una maestría, ahorra, cómprate un carro, no use la tarjeta de crédito, no comas en la calle, haz deporte, come sano, no gastes dinero, enamórate, comprométete, cómprate un depa, paga los servicios, dale dinero a tus padres, cásate, haz una ceremonia memorable, ten dos hijos (sí dos), busca un trabajo donde paguen más, trabaja más o busca un trabajo adicional, trabaja hasta muy tarde, consigue una nana para que vea a tus hijos, visita a tus padres, gana más dinero, compra más cosas, no te enfermes, haz presupuestos, ahorra para la Universidad de tus hijos, no te enfermes, ve al médico periódicamente, jubílate, sigue trabajando, muere".

¿Te parece conocido todo esto?, parece que la clave de todo esto es el dinero, todos quieren más cosas, quieren disfrutar de las cosas que compra el dinero y luego publicarlo en Facebook para que sus "amigos" lo vean. Necesitas más dinero para lograr tus "sueños" y si no lo consigues, te frustras, te angustias, te siente infeliz. Vivimos en la época en la que esperamos la aprobación de los demás, queremos destacar, ser unos rockstars, ser admirado y envidiado. Yo, a mis 24 años no siento que he llegado lejos, aunque los demás me digan lo contrario, siento que puedo dar mucho más, y peor aún, siento que aún no encuentro mi rumbo, aún no encuentro eso que me haga tan feliz como para dedicarle el resto de mi vida aunque no gane un centavo. 

Aún no encuentro mi razón de ser en este mundo y es que el dinero no es todo ¿verdad? No quiero pensar que estudié mi carrera porque era rentable, no quiero pensar que trabajo en algo que me da dinero pero que no me hace feliz, no quiero imaginarme pasando mi vida entera haciendo algo que no me llena el alma pero sí me llena los bolsillos. ¿Y es que será válido eso de que el fin justifican los medios?, el fin es tener todas esas cosas materiales que nos hacen sentir normales, entiéndase por el depa, el carro, el trío movistar, el Smartphone y todas esas cosas que ahora son básicas para poder llevar una vida decente. El ciclo de la vida me está afectando, me niego a escribir mis días tal como la sociedad me lo impone, no quiero meterme a este círculo vicioso, sí vicioso porque cuando ya estás con la hipoteca y las deudas hasta el cuello, ya no te queda nada más que seguir adelante o meterte un balazo.

Ayer me di cuenta de todo esto, hablando con unos amigos, cuatro parejas con los mismos sueños, con la misma vida, con las mismas metas, en la misma búsqueda de cumplir sus "sueños" y es que en realidad ¿son nuestros sueños? ¿O son los sueños de la sociedad? ¿Alguien nos lavó el cerebro?, creo que todos lo hacen, comenzando por mamá, la familia, la sociedad, la publicidad, tus amigos, los bancos, todos están involucrados incluso nosotros mismos.

Hoy me revelo contra todo esto, no tengo que darle explicaciones a la sociedad, de si me caso o me quedo solterona, de si convivo y nunca me caso, de si me caso por civil y no por iglesia, de si trabajo gratis, de si me quedo en mi casa y no trabajo, de si me voy a Máncora a vivir de vender conchitas en la playa, de si me voy a otro país y trabajo de mesera aunque sea Ingeniera, de si no tengo hijos, no quiero deberle nada a nadie ni siquiera al banco, quiero despertar y no tener responsabilidades, quiero no sentirme ansiosa, quiero abrazar a mamá, echarme en su regazo y ser una niña otra vez.