Tan pequeñito y tan incierto, con tantos miedos, me daba
temor amarte y que luego mi corazón se rompiera en pedazitos. Pero hoy a tus 5
meses puedo decir que te amo con todo mi corazón, saber que eres una bella mujercita,
que ya tienes nombre, que te mueves tan llena de vida dentro de mí, hace que mi
corazón salte de alegría, que te sienta tan presente y te amé con tanta
ternura. Y a veces quiero que ya estés aquí con nosotros para llenar de besitos
tus piecitos y manitas, pero luego recuerdo que aún nos faltan preparar tus
cositas y se me pasa (ja)
Te amamos princesita, con el amor más puro y bello del
mundo, eres la prueba de que Dios existe y nos ama, eres el mejor regalito que no
pudo haber dado.
Con tu llegada, surgen miles de
miedos y temores, dudas, preguntas, pero solo me digo a mi misma que tenemos
que ser fuertes ante los retos que se vienen, dar lo mejor de nosotros y sobre
todo pedirle a Dios que nos de toda la sabiduría necesaria para ser unos buenos
papitos y darte todo lo que necesites, quizás no podamos darte todas las cosas
materiales, pero te daremos todo el amor que tenemos.
Publicar un comentario