Mi niña ya son 5 meses de una experiencia inolvidable y si
se me olvida pues lo escribo para revivir todas nuestras aventuras. Tu hermosa
sonrisa, tus carcajadas, todos tus logros son de felicidad infinita. Nuestro
abrazo de tres es lo mejor que nos pudo pasar, porque sentimos todo el amor que
nos das y que nosotros te podemos dar. El amanecer y ver tu carita sonriente no
tiene precio, que despiertes llena de besos de tus dos papitos sé qué te hace
feliz, amada, segura de ti misma. A tus 5 meses ya te carcajeas, ya descubriste
tus pies, ya te sientas como ranita y te encanta, adoras estar sin ropa y sin
pañal mejor aún, aunque es invierno mi niña. Ya tomas tu biberón con juguito de
granadilla, pero a tu papilla de arroz le haces fuchi, quieres meter todo a tu
boquita, quieres comerte el mundo, ves algo nuevo y te tiras como en piscina
hay que agarrarte fuerte, te emociona bañarte y chapoteas de lo mejor, quisieras vivir en tu tina, creo que has sido sirena en tu otra vida. Ya tuviste tu
primer corte de cabello porque tienes mucho cabello y súper largo aunque se te
está cayendo por partes. Cada día estás más bella, no sabemos qué hacer con tu
carita dulce y tus cachetes ricos. Ya balbuceas y dices cosas en tu idioma,
gritas en unas notas altísimas y bien cerquita a nuestras orejas, como para dejar zumbando nuestros oídos. Tienes un carácter único, cuando quieres algo lo pides
a gritos y cuando no quieres algo no hay como obligarte, ya aprendiste a
golpear todo con tus manitas y esas patadas y manazos realmente duelen, tienes
una fuerza que sorprende, creo que hasta músculo tienen niñita. Eres una
valiente, te golpeas y casi nunca lloras y si lloras es un segundo y luego
sigues con tu vida feliz. Y como te
gusta salir y ver cosas y personas nuevas, eres una niña muy sociable, fuera de
casa te portas muy bien. El día de tu bautismo te portaste como una señorita,
todos se sorprendieron, superaste la misa sin chistar, te encantó el agüita
bendita en la cabeza, creo que pensaste que estabas en tu tina porque ya te
querías meter en la pileta bautismal. Te dejaste cargar por todos y mirabas
todo, no quisiste dormir para no perderte todo lo nuevo, tanto así que ni bien
subiste al carro caíste rendida, !como nunca¡, usualmente nos cuesta mucho
dormirte de noche mi vida, te reusas a dormir, te ries, quieres pasear y jugar
aunque te mueres de sueño. Últimamente has aprendido a hacer berrinche en el
carro, me haces unos de padre y señor mio, que pone a prueba mi paciencia y yo
la mujer más impaciente, no sé de donde saco paciencia y buen humor, ¡lo que hace
el amor!. Pero a pesar del sueño, las despertadas en la madrugada, el cansancio,
el dolor de espalda, el dolor de brazo, todo, todito vale la pena, porque se
que es una etapa y sé que debo disfrutarla al máximo porque pasa muy rápido,
dentro de poco estarás caminando y conociéndote serás súper independiente, no querrás
ni que te coja de la manito, porque ya quieres comerte el mundo y sientes que
estás limitada. Te amo mi cachetona loca, con tu carácter fuerte, con tu
seguridad, con tu seriedad y tu capacidad de análisis, eres mejor de lo que te
soñamos. Te amamos con el alma.
Kalumis
Tus primeras vacunas mi amor, bueno en realidad tu segunda vacuna, pero la primera no cuenta ya que ni la sentiste, fue al día siguiente de haber nacido y no nos trajo mayores inconvenientes que una marquita en tu brazo. Aún no entiendo cómo es que hay dos esquemas de vacunación, uno gratuito del MINSA y uno de pago, donde la diferencia de pagos es abismal, mientras uno es gratuito el otro pasa los 500 soles, la gran diferencia es que el esquema del MINSA incluía tres piquetes y unas gotas, tres piquetes me parece inhumano, felizmente consulté con tu tía Romina y me contó que a Alejandrito le habían puesto dos a los dos meses y dos a los tres meses, así que decidimos ponerte la penta, la polio y la rotavirus está vez y el próximo mes la neumococo, dos pinchazos era vez y uno el próximo mes, menos traumático para todos. La enfermera que pone las vacunas me odio desde que comencé a hablar, indicaba que el ministerio pedía las tres vacunas este mes...pero que era nuestra decisión. Entraste con papá porque mamá es una nerviosa del mal, y te iba a poner más tensa. Lloraste poco al primer pinchazo pero El Segundo era kilométrico :( y se te cayeron tus lagrimitas... Tomáste tetita al salir y eso te calmó bastante... aunque la enfermera me mandó una gritada porque según ella podías vomitar la vacuna, pero tú hijita no vomitas, eres una lady. Así que todo bien, llegaste a casa de la abuelita tranquilita y dormiste tus dos horas, el terror vino cuando despertaste en un mar de llanto y pusiste la casa de cabeza, es que te dolía tu piernita cada vez que la movías, no querías tetita aunque tomaste un poco y luego de tanto llorar te quedaste dormidita. Nosotros llamamos y escribimos a medio Lima para preguntar qué hacer con tu dolor, papa, agua tibia, agua fría, panadol... luego de una noche feita tomandote la temperatura y dandote panadol, todo pasó...
Kalumis
Mi hijita hermosa ya son casi 2 meses juntitas, y hoy puedo decir que te amo con locura, que fue demasiado duro ese primer mes juntitas, pero pudimos superarlos, entre la desesperación por no tener suficiente leche para ti, el dolor de los pezones, el que solo salía leche de un pecho, la obstrucción de los pechos, los masajes dolorosos, la mastitis, la fiebre, el dolor continuo, la infección al estómago, el cansancio absoluto, tu llanto, tus quejas, tus cólicos que me dolían más a ti que a mi, mi desesperación por encontrarle una cura a tus cólicos, el no querer aceptar que pasarían con el tiempo y que debo aceptar ver tu incomodidad y tu dolor de barriguita. La dieta estricta (cero lácteos, no café, no chocolate) que me llevó a descubrir que hasta las galletas tienen leche, que no podía comer casi nada procesado, los antojos que no podía cumplir, porque no valía la pena verte con más dolor que el habitual, como cuando me comí ese bendito budín y tú no pudiste dormir bien por el dolor de tu panzita, ¡nunca más hijita!. Todo el sacrificio, el dolor, las lágrimas valen la pena por ti, porque todo pasará y solo quedaras tú, y tú eres maravillosa, con ese color de piel que me encanta, esos ojitos chinitos y grande, expresivos como los de papá, esos cachetes mordibles que me los heredaste, esa naricita respingada, esa boquita delineada, esa orejita de los "Cruz", esa frentecita de papá, eres una mezclita perfecta entre papá y mamá y me encanta, porque eres perfecta, lo más importante eres una bebé sanita, grande, gordita, súper fuerte, súper inteligente, con gran control de tu cuerpo, te mueves como culebrita, tienes una voz imponente y un carácter súper fuerte; pero eres una ternura, te encanta que te hablen y miras enamorada a papá. Ya me jalas de los cabellos y de los aretes, levantas tu cuellito, mueves la cabeza para todos los lados y hasta cabezazos me han tocado. Haces unos sonidos muy graciosos, no sé si es un pollito, una moto, un suspiro, un grito, siempre tratamos de descifrarlo. Tienes una cabellera abundante y larga, con un peinado moderno jaja debido a los pelitos parados. Amo cuando te acurrucas en mi pecho y te quedas dormida, es lo más tierno del mundo, porque me dice tanto, me dice que te sientes segura conmigo, que duermes con la tranquilidad de que mamita te cuidará, te protegerá y te dará alimento y abrigo (como la gallinita). Luego de que pasó el dolor del principio de la lactancia, puedo ver porque es tan maravilloso darte el pecho, porque te calma cuando estás con dolor, es tu consuelo, tu tranquilidad, porque te relaja y te produce sueño, te ayuda a dormir plácidamente, porque te alimentó y te veo cada día más grande, más desarrollada; es maravilloso saber que yo puedo brindarte todo eso.
Contigo mi paciencia se ha desarrollado, han habido momentos en los cuales no he podido más pero luego de llorar a moco tendido me he logrado calmar, porque jamás te haría daño, porque tú no tienes la culpa de nada, ni de tus dolores de panzita, ni de no saber cómo dormirte, ni de dormirte y no terminar de comer, ni de tus quejitas mientras duermes, ni de hacer popo y pila justo cuando te acabamos de cambiar o justo cuando estás sin pañal, tú eres un angelito y no sabes de travesuras, eres lo más bonito que tenemos, eres pura bendición de Dios. Y le doy gracias a Dios que vivimos en una zona donde no sufrimos por los huaicos y desbordes de ríos, porque lo máximo que no afecta es no tener agua, pero no es nada en comparación con lo que sufren otras familias. Gracias a Dios tú estás bien y protegida.
Kalumis
Tan pequeñito y tan incierto, con tantos miedos, me daba
temor amarte y que luego mi corazón se rompiera en pedazitos. Pero hoy a tus 5
meses puedo decir que te amo con todo mi corazón, saber que eres una bella mujercita,
que ya tienes nombre, que te mueves tan llena de vida dentro de mí, hace que mi
corazón salte de alegría, que te sienta tan presente y te amé con tanta
ternura. Y a veces quiero que ya estés aquí con nosotros para llenar de besitos
tus piecitos y manitas, pero luego recuerdo que aún nos faltan preparar tus
cositas y se me pasa (ja)
Te amamos princesita, con el amor más puro y bello del
mundo, eres la prueba de que Dios existe y nos ama, eres el mejor regalito que no
pudo haber dado.
Con tu llegada, surgen miles de
miedos y temores, dudas, preguntas, pero solo me digo a mi misma que tenemos
que ser fuertes ante los retos que se vienen, dar lo mejor de nosotros y sobre
todo pedirle a Dios que nos de toda la sabiduría necesaria para ser unos buenos
papitos y darte todo lo que necesites, quizás no podamos darte todas las cosas
materiales, pero te daremos todo el amor que tenemos.
Kalumis
Era una mañana de mayo cuando decidí ir a visitar a la
Doctora, ya que los síntomas de las últimas semanas habían sido muy raros,
tenía una leve sospecha, muy leve, porque algo que aprendí de la vida fue que a
veces no deberías tener muchas expectativas porque duele cuando te desinflan el
globo de la ilusión que tu solita te dedicaste a inflar.
Entré yo sola a la
consulta, quería que las noticias buenas o malas solo me las dieran a mí y que
luego yo decidieran como contárselo a los demás. Tenía un pequeño problema de
salud, nada grave, nada definitivo, pero tenía mis dudas con respecto a lo que
Dios quería para mi familia, así que deje todo en sus maravillosas manos, sus
tiempos son perfectos, solo él sabe lo que es mejor para mí. Luego de
explicarle mis síntomas a la Dra. Y ver que ella tampoco tenía ni la más mínima
sospecha, decidí hacerme una ecografía. Las dos vimos extrañadas un pequeño
punto negro, muy pequeñito, pero muy nítido, como si estuviera intentando darse
a notar y no pasar desapercibido. La Dra. Me envió un examen de sangre, para
descartar un embarazo, yo ya me había hecho dos pruebas caseras y las noticias
eran negativas, con esa imagen en mi cabeza comencé a sospechar que algo mágico
podía pasar, le pedí a la chica del laboratorio que nos dieran los resultados
el mismo día y así fue. José me esperaba afuera del consultorio y cuando le comenté del examen de sangre sin darle mucha importancia, puso cara de miedo, alegría, emoción, terror, de todo un poco, lo calmé diciéndole que era un examen de rutina, que yo pensaba que no era nada.
Ese día yo no estaría en casa,
así que podía guardar mi resultado en secreto, cuando me enteré que el
resultado era positivo (solo confirmé mis sospechas) lo único en lo que podía
pensar era en cómo decirle a papá, aún no me detuve a pensar en todo lo que se
venía .Tuve que mentirle a papito y decirle que el resultado había dado
negativo, así me dio tiempo de planear la sorpresa macabra. Así armé una cajita
con la prueba, un chupón y una tarjetita que decía “Voy a ser papá”.
Era como
siempre lo había imaginado, nunca quise perderme la cara de papito cuando le
diera la sorpresa y fue mejor de lo que me imaginé, siempre tendré esa cara de
sorpresa, horror, alegría, emoción, todo junto. Fue lo máximo y yo no podía
estar más feliz de compartir esa noticia con él. Tener esa noticia en secreto
durante 3 meses, le costó a él más que a mí; y usualmente soy yo la que no
puede mantener un secreto. Esta noticia nos ha causado muchos sentimientos
encontrados, miedo, alegría, ilusión, temor, pero a pesar de todo somos
felices, no sabíamos cuando ibas a llegar pero siempre te soñamos, imaginamos
tus rasgos, tu nombre, tu personalidad.
Y cuando tu sueños se van haciendo
realidad uno a uno, poco a poco, no puedes hacer más que agradecerle a Dios por
todo lo maravilloso que hace en tu vida, cuando a veces crees no merecerlo. No
puedo mentir, el miedo está ahí, día a día, pero como alguien me dijo un día,
el miedo no viene de Dios, porque no es bueno, así que mejor le decimos adiós
al miedo y solo pensamos positivo y le seguimos agradeciendo a nuestro Padre,
por cada segundo de vida, que él nos da para verte crecer en mi panzita. Te amo
bebé, aunque solo tengas unas pocas semanas y seas del tamaño de una lentejita,
ya te amábamos desde antes de concebirte.
Kalumis
Hay días que se te olvida lo bueno de vivir, que solo te
invaden pensamiento negativo, destructivo, que alimentan tu mal humor y te
llevan al fondo muy al fondo. Hoy te vengo a refrescar la memoria, a darte una
cachetada y recordarte lo bueno de vivir, lo feliz que puedes ser si tan solo
te lo propones, si tan solo tomas el control de tu mente y vida. Acepta tus errores y acepta los errores y debilidades de los
demás, inclusive de las personas que amas. Nadie es perfecto, todos tenemos
debilidades y lo importantes es aceptarlas y luchar contra ellas y no dejar que
estas te dominen y dominen tu vida.
Gracias Padre por el trabajo que tengo, por la salud, por un
día más de vida con libre albedrío, donde yo puedo diseñar mi día, mis
sentimientos, mis decisiones, mis acciones. Gracias porque me hiciste única en
el mundo, porque me amo como soy, me acepto como soy, acepto mis defectos y
trato de ser mejor cada día. Gracias por las personas que me rodean, que me
enseñan día a día, me llegan palabras de aliento diario y siento que son las
palabras que tocan mi corazón y llegan de ti, para dar respuesta a mis
preguntas, para calmar mi corazón y mi mente.
Gracias por tener lo suficiente para cumplir mis necesidades y estar
cómoda y tranquila, por tener un lugar donde llegar cada noche y sentirme calmada
y protegida. Gracias por los padres maravillosos, gracias por darles salud,
sabiduría y amor, son lo mejor que puedo tener y aprendí a amarlos con sus
virtudes y sus defectos, aprendí a perdonarlos porque sé que me aman. Aprendí a entender, que
aunque las personas te amen te pueden dañar, sin querer, te pueden lastimar,
pero a pesar de eso, aprendí a amar y aceptar a esas personas como son. No
pedirle perfección o condiciones para amarlos, amarlos por las
cosas buenas que hay en ellos. Aprender a amar sin ser egoísta, sin esperar
solo cosas positivas, amar sin esperar nada a cambio, amar sin razón ni
condición.
Aprender a no victimizarme, no llorar sobre el pasado, sino
tomar las riendas, dejar las lágrimas, ser fuerte y tomar decisiones. La
decisión de dejar todo atrás, sin buscar razones ni justificaciones, dejar
atrás las cosas y dar una nueva oportunidad, ayudar a esa persona a luchar
contra sus debilidades, buscar las tuyas y también luchar contra ellas, no todo
debe ser perfecto, las personas no deben ser perfectas, deben luchar día a día,
tener la decisión.
Aprendí a no tirar todo por la borda cuando piense que solo
hay problemas, cuando me deje llevar por los sentimientos negativos, recordar
lo positivo, poner todo en una balanza y decidir si continuar o no.
Dar una nueva oportunidad no te hace menos, no te hace
tonta, te hace compasiva, bondadosa, inteligente y una guerrera. Ayuda a esa
persona si tiene la voluntad de cambiar, Dios no quiere que seas la víctima, no
quiere que sufras eternamente, quiere que seas feliz, aunque en tu vida haya
problemas y tempestades, lo que quiere es que tomes fuerza,
aceptación y sigas adelante luchando y pidiéndole ayuda a él.
De nada vale que recuerdes cosas
negativas que pasaron y te llenes de sentimientos negativos, ya que no se
encontrará nunca una justificación para una mala acción, no encontrarás nunca
una razón, las cosas pasaron porque así tuvieron que pasar, aceptación es lo
que necesitas, aceptar que pasó, que no se pudo evitar, que simplemente tuvo
que pasar, tuvieron que tocar fondo, para recién reflexionar, para recién abrir
los ojos, y gracias a Dios los ojos y los corazones se abrieron porque si no,
no habría forma de cambiar, de mejorar, de buscar soluciones. Aceptación, es lo
que necesitas, no buscar más respuestas que no vas a encontrar, no escarbar en
la basura, porque solo encontrarás más basura, abre tu corazón y confía
nuevamente, ya tienes las armas, ya tienes la solución, lucha una vez más y si
te fallan, vuélvete a levantar más fuerte esta vez y si a pesar de todos los
esfuerzos vuelven a caer, podrán volver a evaluar sus posibilidades en el
momento, porque esperar lo peor, si eso aún no pasa y no sabes si pasará. Pero
basta ya de victimizarte y dejarse llevar hasta el hoyo.
Kalumis
¿Y si tuvieras el poder de decidir cuándo terminará tu
vida?
Cuándo eres joven no le temes a la muerte, solo quieres probar todo en
la vida, como cuando vas a un buffet y no quieres quedarte sin probar un poco
de cada plato. Cuando eres joven nada te parece suficiente, vives de la
adrenalina, el peligro, los sabores nuevos, las nuevas experiencias, quieres
que tu vida sea como esa película que te encanta, que tenga un poco de drama,
de pasión, de peligro, de cosas prohibidas, de amor, de lágrimas, de cólera y
malas palabras, lo quieres todo y en el más corto plazo. Quieres vivir a mil
por hora, como si la vida se te fuera a acabar mañana y es que en el fondo
sabes que puede ser así y no te importa.
Cuando eres joven, eres egoísta, solo piensas en ti, piensas
que nadie te quiere lo suficiente, ni siquiera tus padres. Como la vez cuándo
te fuiste de fiesta y te subiste al carro donde tu amigo ebrio estaba al
volante, o cuándo tú te sentías tan seguro de tus habilidades que decidiste que
claro que podías manejar.